Los parques de Sevilla forman parte de la riqueza patrimonial de la ciudad y de sus habitantes. Son un refugio a la hora de pasear, jugar, descansar, realizar deporte, de tomar contacto con la naturaleza… un lugar donde poder aislarse por un tiempo del estrés en el que hoy día se vive.

La primavera ya ha arrancado y en el distrito Macarena podemos encontrar diferentes espacios donde las flores son las protagonistas de esta alegre y colorida estación. Uno de ellos son los Jardines del Hogar Virgen de los Reyes, en la calle Fray Isidoro de Sevilla. Allí encontramos especiLa primavera inunda de color los parques y jardines de la Macarenaes como la Flor de Hibisco, Buganvilla, Naranjo, Tuya, Geranio, Olivo, Hiedra, Falso plátano y Jazmín.

Otros de los parques que concentran diferentes especies de flores propias de la primavera es el Parque de la calle Abuyacub, donde se concentra flora de baja altura y media altura como rosales, ficus, palmeras, naranjos… Un parque al que cada tarde acuden muchos niños para jugar y pasar un buen rato.

Otro parque es el de los Perdigones, junto a la calle Resolana, Procuradora Ascensión García Ortiz y calle Perafán de Rivera. La flora en este parque cuenta con especies muy peculiares y estéticamente atractivas, palmeras, buganvillas y otras variedades que completan este bonito enclave.

La primavera inunda de color los parques y jardines de la MacarenaUn poco más adelante, en dirección al distrito San Pablo-Santa Justa, encontramos el Parque del Parlamento de Andalucía: perpendicular a la calle San Juan de Ribera y calle Don Fadrique y frente a la calle Parlamento de Andalucía. Reúne una gran variedad de vegetación floral, rosas blancas, rojas y rosas, palmeras, naranjos, ficus, arbustos aromáticos, romero, entre otros.

Y por si fuera poco, en la Macarena también existe la calle Primavera, una de las calles de la barriada de Hermandades del Trabajo, desde Los Romeros hasta Santa María del Trabajo. Fue rotulada en 1971, formada en los primeros años de la década de los 70 sobre terrenos de la Huerta del Aular. Una calle cuyo nombre temen los alérgicos, pero que sin duda agrada a propios y turistas porque en primavera, Sevilla huele a azahar.