Desde el año 1990, cada 6 de enero se repite la misma estampa. Una imagen que a más de uno le hace derramar alguna que otra lágrima. Los Tres Reyes Magos, acompañados por la Estrella de la Ilusión y un séquito de 12 pajes, junto con la Banda de Cornetas y Tambores Infantil Centuria Macarena y un coro de campanilleros, acuden a la sexta planta del Hospital Virgen Macarena. El objetivo es, en este día tan especial en el que los más pequeños se levantan ilusionados para abrir sus regalos y ver las cabalgatas, poder entregarles a los niños ingresados en la unidad de oncología juguetes para que también ellos puedan disfrutar de los Reyes Magos sin salir del centro hospitalario.

Todo un acto de generosidad que parte de la Peña Los Gallos Grises, formada por un grupo de trabajadores de mantenimiento del Hospital Universitario Virgen Macarena. 43 socios y la ayuda de muchas empresas colaboradoras que hacen posible que los niños ingresados puedan vivir el día de Reyes con la misma ilusión. «Siempre nos volcamos con estos niños, especialmente con los de la unidad de oncología que están en la sexta planta, vamos por las habitaciones, nos acercamos a las camas para darles los regalos, y luego visitamos la cuarta planta donde están las recién paridas y entregamos una flor a la madre y un presente al recién nacido», explica Julián Blanco, presidente de la Peña Gallos Grises.

Esta Peña la componen tanto trabajadores en activo del hospital como jubilados que aún «siguen en la brecha». Un generoso acto que empieza en torno a las 10 de la mañana y deja con la boca abierta a más de un niño. «Este año tenemos para repartir 200 juguetes. Empezamos a las 7 de la mañana a prepararnos en el mismo hospital. Y lo que pretendemos es hacerles felices a estos niños en este día», apunta Blanco.

Una cabalgata solidaria que en cifras se traduce en 12.000 ó 15.000 euros. «Para conseguir esa cantidad hace falta dar muchas patadas, buscamos siempre la colaboración de muchas empresas, y este año se ha notado la crisis mucho». Aún así, no desisten, y en septiembre iniciaron su marcha para llamar, puerta a puerta, para conseguir la participación y colaboración altruista de muchas entidades y personas. Entre ellos, el distrito Macarena, con quienes mantuvieron una reunión hace algunas semanas para solicitar esa colaboración y, esta semana, se ha hecho realidad. Desde el distrito se han entregado juguetes para los niños ingresados en la unidad de oncología del Virgen Macarena. Porque como dice Julián Blanco, «esto no es para contarlo, es para vivirlo».