Este próximo domingo 10 de marzo a las 18:00 horas se celebra el acto de exaltación de la Semana Santa en el que Manuel Albarrán, pregonero de excepción del Ciclo de Cuaresma del Distrito Macarena, nos deleitará con sus bellos versos, en su carrera como poeta, escritor y pregonero, que desde su primer pregón en 2003 no deja de emocionar en cada obra que produce.

«Cuando me dijeron que iba a ser el pregonero del Ciclo de Cuaresma del Distrito sentí emoción y nervios que nunca suelo perder, ni quiero, ni pretendo perder nunca, porque creo que es algo bonito cuando te designan pregonero porque forma parte de esa ilusión que va unida a este mundo, el día que deje de ilusionarme dejaré de hacer sentir a los demás», apunta.

Según explica, «de cada pregón siempre me quedo con alguno que me impacta por la respuesta del público, por lo que he sentido, pero en general, me quedo con esa Hermandad o Asociación que no conocía anteriormente, para mí tiene más mérito todo lo que conlleva el proceso de estudio en profundidad de esa Hermandad, Asociación, pueblo o localidad que cualquier otro asunto en particular, en general me quedo con todo el conocimiento y la experiencia que recibo para realizar mi composición».

De sus raíces cofrades, sostiene que «yo creo que esos son los milagros de nuestra ciudad de Sevilla, realmente yo no soy de una familia cofrade, simplemente vengo de una familia cristiana, que me llevaba a ver cofradías». Un referente para él es Antonio Rodríguez Buzón. «Soy una persona bastante enfática pero lo que sí es verdad es que pretendo ser yo, cada vez voy aprendiendo a recogerme más en el verso, no me gusta un pregón gritado, no se dice más por recitar más alto, por encima de la prosa valoro más el verso, es donde más cómodo me siento, los versos que suelo emplear son el romance, la quintilla, el terceto, a la hora de realizar un poemario, utilizo el verso libre, normalmente en Sevilla la gente entiende más lo que es la rima».

Asimismo, continúa, «este pregón es novedoso en cuanto a la forma, nunca he interrumpido un pregón con la música, en este caso con la Banda del Maestro Tejera, hemos hecho una conjunción que queda bastante bonita, la música va a formar parte del pregón, va a complementar al texto de manera que queden enlazados aportando musicalidad a los versos».

«Quiero que el sentido de este pregón sea recordado, que deje huella, más que despertar algo en el mundo cofrade me gustaría dormirlo, que todos soñáramos a través de estos evocadores versos». Manuel añade, «dedico mis composiciones a los sin Dios, a los hijos de la sombra, a la gente que no tienen voz, a los mudos, a los enfermos que por desgracia les encantaría asistir y no pueden y por supuesto a todos los cofrades en general».

Antes de cualquier pregón, «aparte de tomar una tila, me gusta estar un momento a solas y meditar, una vez comenzado el acto, hasta que no arranco y veo las respuesta del público no me tranquilizo». El hilo conductor de este pregón es secreto: «me gusta guardar el tema de cada pregón, puedo adelantar que voy a dar cabida a la Semana Santa, anunciador de lo que nos viene, basado en mis vivencias y con un sentido muy poético».