Coincidiendo con la finalización del curso escolar y con la llegada de la época estival, la Unidad de Alimentación del Hospital Virgen Macarena de Sevilla ha realizado un «Taller de cocina de verano» dirigido a los niños que se encuentran ingresados en el centro hospitalario. Y es que en esta estación, y con las altas temperaturas, los alimentos y frutas para hidratarse así como los platos fríos centran la base de nuestra dieta. Por ello surge esta iniciativa, a cargo de los profesionales de la Unidad, que tiene como finalidad «fomentar en los pequeños el consumo de fruta en la época estival, así como promover que los menús que se hagan en casa se enfoquen a platos frescos y ligeros como los aliños, cremas frías, etc», explican.

Por ello, mediante este taller, el personal de hostelería del centro hospitalario ha elaborado con los pequeños brochetas de fruta bañadas algunas de ellas en chocolate templado fundido blanco y negro, y les han enseñado a decorar los platos de fruta con mangas pasteleras rellenas de yogur y nata, repartiendo además carpetas a pequeños y familiares con recetas alusivas al tema tratado. Una forma de hacer más llevadero el verano mediante comidas saludables, ligeras y refrescantes. Y además, recetas que también podrán trasladar a sus hogares para compartir con toda la familia.

La alimentación y la cocina son muy importantes y los niños ingresados en el Hospital Macarena ya se han acercado en alguna ocasión a ella. Sin ir más lejos, el pasado mes de marzo también estuvieron con las manos en la masa, ya que los días previos a la Semana Santa de nuevo se convirtieron en cocineros por un día para elaborar los dulces tradicionales en esas fechas: pestiños. El Aula Escolar se transformaba una vez más en sede del arte culinario y, guiados por los jefes de cocina de la Unidad de Hostelería, aprendieron a elaborar con sus propias manos unos exquisitos pestiños, de los que, como en todo taller de cocina, dieron buena cuenta.