Entre decenas de fotografías y documentos, Dolores Pérez recuerda sus años dedicados al canto. Y al tiempo que observa las imágenes, esta macarena del Parque Monteflor no puede evitar entonar las canciones de su época de mezzosoprano. A sus 66 años, Mariola, como es conocida artísticamente, mantiene intacta su melódica y admirada voz que encandila.

«Cuando era pequeña estudié canto en el Conservatorio de Música, estuve cantando desde los 11 años, mientras estudiaba, y después se abrió el Teatro del Maestranza, me presenté, y estuve casi 10 años en el coro de la ópera», explica Dolores. Aún conserva el recorte de periódico donde se anunciaba la convocatoria, y allí presentó su titulación y realizó una prueba. No duda cuando se le pregunta por un momento especial de su carrera. «Cuando cantamos con Plácido Domingo, me quedé como en éxtasis de lo que yo sentía, viéndome allí, haciendo lo que a mí me gustaba, la ilusión de mi vida, fue muy emocionante». Un especial momento que quedó inmortalizado en una de las fotografías que conserva con cariño.

Y, por supuesto, recuerda aquella primera vez en un escenario, con 11 años, en el Teatro San Fernando, cuando cantó «Quiéreme mucho». «Me aplaudieron 20 minutos de reloj», afirma. Claro que, también ha vivido sobre las tablas algún que otro apuro del que ha salido airosa, ya que a esa misma edad, en una de sus actuaciones en Málaga, se le olvidó la letra y salió del paso tarareando «la la la la la…» al ritmo de la música.

Además, Dolores ha cantado en numerosas celebraciones, en coros, y durante 10 años ha impartido clases de música en diferentes institutos. Estudió chelo, piano, solfeo, entre otras materias que le han permitido dedicarse a lo que más le gusta. Ahora, retirada, asiste a clases de pintura en el taller que se imparte en el centro cívico Hogar San Fernando. «En la clase canto boleros, no lo puedo evitar», reconoce entre risas. «Pintar es más relajado, y si te sale mal un cuadro lo tiras o pintas otro, pero cuando cantas, si lo haces mal, no tiene arreglo, tiene mayor riesgo», puntualiza.