El libro Flamenco, pasión, desgarro y duende se presenta esta tarde a las 20 horas en la Fundación Mario Maya en la calle Atanasio Barrón en el distrito de Nervión. Una obra que recoge la historia fotográfica del flamenco desde el año 1970 realizada por los fotógrafos: Elke Stolzenberg y José Lamarca, estos dos profesionales han sido testigos de las más importantes reuniones flamencas.

Dicen que Elke Stolzenber es la fuerza del movimiento perpetuo y José Lamarca el deseo de inmortalidad en el retrato. Los dos se han unido para realizar este magistral álbum que recoge más de 150 imágenes, entre ellas algunos retratos inéditos de la boda de Camarón de la Isla con su esposa «la Chispa».

Elke Stolzenber es una fotógrafa con una dilatada carrera, especializada en todos los aspectos del flamenco y los toros. Nació en Berlín y estudió fotografía en Stuttgart y Frankfurt. Se trasladó a San Francisco, Estados Unidos, y trabajó para el San Francisco Examiner durante ocho años. Allí toma contacto con el flamenco y retrata a grandes figuras del jazz como Dizzy Gillespie. En España aprende baile español y flamenco en la madrileña academia de Amor de Dios y actúa como bailaora, con el nombre artístico de «La Gitana Rubia», por varios países de Europa, América y África. Especialista en captar los momentos más creativos y visuales del baile, el toque y el cante. Entiende como pocos la relación entre el flamenco y la fotografía, debido a su experiencia en el escenario y detrás de la cámara.

Por su parte, José Lamarca, argentino de nacimiento, inició su andadura profesional a comienzos de los años 60 realizando reportajes gráficos para los sindicatos sobre trabajos insalubres. A finales de los años 60 conoció en la capital porteña a Paco de Lucía, Camarón y Antonio Gades. Su amistad creció cuando se instaló en Madrid, hasta convertirse en el fotógrafo de los flamencos. Su capacidad para captar miradas, expresiones y sentimientos le ha consagrado como un extraordinario retratista del «duende» y el alma humana.

Una obra que no dejará indiferente a nadie, dice el editor, Manuel Fernández Cuesta que «esta selección fotográfica del flamenco, desde 1970, es una de las antologías visuales más completas que se pueden editar, tanto por la calidad de los dos fotógrafos, como por la importancia de los personajes».