Había una vez un centro cívico muy nuevo que albergaba historias muy antiguas. Ese Centro Cívico es el de La Ranilla y las historias tratan de la larga vida de la ciudad de Sevilla. En dicho centro, Teresa Avilés, monitora e historiadora, es la encargada de impartir el taller Conocer Sevilla, a través de éste enseña a un grupo de más de 25 personas la historia de la ciudad.

Teresa siempre completa la parte teórica de las clases con una visita. Los alumnos y ella se reúnen en La Ranilla y de ahí parten en autobús, todos juntos, hasta el punto de la ciudad a visitar. La ruta de la inquisición, el Pabellón de la Navegación, la exposición del Titanic o la Catedral son algunos de los lugares que tienen previsto conocer en el próximo mes.

La iglesia Santa María la Blanca ha sido una de las últimas citas «me gusta que la gente se ubique en el tiempo y en el espacio, por lo tanto allí les conté que estaba la antigua judería, como pasó de sinagoga a iglesia cristiana, esta fue una visita única por su decoración y porque antes no estaba abierta al público» comenta la monitora.

«La gente, a pesar de ser de Sevilla, no conoce bien la ciudad y al tenerlo cerca no le das importancia, pero vivimos en un sitio en el nunca paras de descubrir nuevos sitios» ha indicado Avilés. Esto lo sabe muy bien Ana María de la Fuente que lleva diez años asistiendo a esta actividad «no me canso de ver cosas nuevas, son muchos los años que llevo apuntada al taller y siempre me sorprendo con algo nuevo, no entiendo que la gente viaje fuera sin conocer todo lo que tenemos aquí». Tanta es su pasión por la ciudad, que tras una década como alumna, ha decidido apuntarse una vez más, en esta ocasión para que su marido, recién jubilado, pueda vivir la experiencia «tan maravillosa que yo llevo comprobando tantos años».

Teresa indica que, «este taller es la oportunidad perfecta para saber más de tu ciudad y para fomentar las relaciones humanas entre los compañeros». Esto último es lo que le pasa a todos los alumnos que asisten a Conocer Sevilla, que declaran que hay que tener un aliciente en la vida «no se puede estar todo el día en el sofá viendo la televisión». Además, destacan la gran labor que hace Teresa con ellos, dicen que es «todo dedicación». Para motivarlos la monitora les ha preparado una sorpresa para la semana que viene, «ya están todos impacientes, como niños chicos, esperando a que llegue el lunes próximo».