Julia se ha encontrado con la primera gran desilusión de su vida, tenía planes maravillosos con su madre, pero por motivos de fuerza mayor, su progenitora ha tenido que aplazar la cita con su hija. La pequeña ha reaccionado chillando y ha tratado a su madre de forma insolente, por lo que ésta la ha castigado mandándola a su cuarto para que reflexione. A partir de ese momento la pequeña se sumerge en una apasionante historia, donde aprenderá a relajarse, a controlar sus emociones y pensamientos negativos. Julia es un personaje ficticio y es la protagonista de uno de los cuentos creados por la empresa Didop.

Didop pretende educar a los niños en el optimismo, a través de una colección de cuentos infantiles, enseñarlos a afrontar positivamente las más diversas realidades, a descubrir la importancia del aprendizaje autónomo y  la toma de decisiones propias, con el objetivo que desde pequeños busquen la felicidad y el bienestar.

Esta iniciativa surgió de la experiencia personal y profesional de Ana Uruñuela, promotora del proyecto. Ella tiene dos hijos y veía que ellos se desilusionaban por problemas menores con facilidad, eso unido a la experiencia que vivía día a día en el trabajo con personas «muy validas» que con cualquier contratiempo se hundían y bloqueaban sin saber afrontar los problemas, le hizo plantearse la situación. «No podía concebir que personas a las que valoro no supieran controlar sus vidas por un traspiés, por eso pensé que había que fomentar el autocontrol desde la infancia ya que es la etapa más receptiva de la vida».

La empresa está formada por un equipo multidisciplinar, Esther García y Berta Carmona son licenciadas en Publicidad y Relaciones Públicas,  Verónica Carillo es la psicóloga, Alberto Petidier, el psicopedagogo,  Carlos del Pino es el coach, y Ana Uruñuela es licenciada en empresariales. Un grupo muy heterogéneo que aporta diferentes puntos de vista para sacar adelante este proyecto. Cada uno de ellos trabaja minuciosamente y al detalle para elaborar cada cuento.

«Julia en la isla de la calma», «El tesoro pirata de Topamí» y «La primera decisión de Guillermo», son los tres primeros títulos que han sacado al mercado, cada uno de ellos con una historia diferente pero siempre basada en técnicas y estrategias positivas. «Julia, Topamí y Guillermo son los personajes elegidos por los escritores, pero cada libro puede estar personalizado con el nombre que el comprador decida», destaca Ana, que añade que ésta es una de las novedades que han querido añadir, la personalización de cada cuento, para que cada pequeño lector haga la historia suya.