El mes de septiembre es una fecha de muchos cambios, sobretodo para los más pequeños que por primera vez van a la escuela. Para ellos resulta toda una novedad, que muchas veces es más complicada para los padres que para los propios niños. Los alumnos del colegio Portaceli ya están en las aulas desde el pasado lunes. Concha León Navarro, directora de infantil primaria del colegio, relata «tenemos una reunión previa con los padres para informales de como se va a desarrollar el curso y en ella aprovechamos para avisarles que se tomen con naturalidad ese primer día tan importantes para los escolares».

Los profesores se han pasado la semana previa a la apertura de las aulas trabajando para tenerlo todo listo el día del recibimiento, incluso antes de irse de vacaciones dejaron las tareas hechas para que el inicio del curso «vaya sobre ruedas». En el Portaceli preparan un plan especial de adaptación de los alumnos de tres años. Según cuenta Cristina Rodríguez, jefa de infantil, «les planteamos un programa en el cada uno es el protagonista de la semana, consiste en que se encargan de contarles a sus compañeros como son, y además un día acuden sus padres hasta el centro para desayunar con ellos y narrarles un cuento».

Dice Cristina que son pocos los llantos que ha escuchado este año el primer día de colegio «la mayoría vienen de estar en guarderías y se adaptan fácilmente». Mejor aún se habitúan los de cuatro y cinco años que «llegan con una gran sonrisa deseando ver a sus compañeros y profesores». Ellos también adquieren un gran protagonismo durante el primer trimestre, los de cuatro años elaboran un cuento con su familia en la que los personajes son ellos y sus amigos y los de cinco exponen a los demás cuales son sus habilidades y las comparten entre todos.

«Con 375 alumnos en infantil todo tiene que estar bien atado», comenta Marga Cuadra Luengo, directora titular. Explica que además insisten mucho a los padres para que los preparen para ese primer día de colegio «les hablamos mucho de la importancia de que sean autónomos porque todo eso repercute en el día a día en la clase», y apunta que el periodo de adaptación «debe ser una labor que hagamos conjuntamente padres y profesores».

El curso ya está en marcha, el Portaceli, como cada año, apostará por la innovación pedagógica y el intercambio de experiencias con otros educadores de la Compañía de Jesús. Quedan por delante nueve meses y la directora puntualiza «estaremos a su lado durante todo el camino para guiarlos y formarlos».