La calle Santo Domingo de la Calzada, uno de los mayores focos de prostitución de la ciudad, ha visto uno de sus mayores problemas solucionados, desde que entrara en vigor la ordenanza contra la prostitución hace ya más de un año.  La Policía Local multa desde el pasado otoño a los clientes de la prostitución callejera, estos se enfrentan a sanciones de entre 750 y 3.000 euros.

El ayuntamiento de la ciudad, no sólo se ha limitado a multar a los clientes, también ha creado un registro con todas aquellas personas que hayan sido denunciadas por la Policía Local por contratar estos servicios en la vía pública. Los continuos controles han servido para que las prostitutas se alejen de esta zona residencial.

Otra de las grandes preocupaciones de los vecinos de Nervión era el asentamiento que, desde hace años, existía en la parcela que separa las calles Enramadilla y Campamento. El distrito llevó a cabo el desalojo el pasado 7 de noviembre. Este lugar había sido habitado desde hace tiempo por diversas familias y comprendía infraviviendas dispersas entre las ruinas de las antiguas naves de Renfe, ubicadas a espaldas de los edificios del residencial Nuevo San Bernardo, y los restos arquitectónicos que lindan con la calle Campamento. En esta misma vía se ha procedido a la reparación del acerado, así como el de la parroquia de San Bernardo, hasta ahora inexistente y demandado por los vecinos. Otra obra de gran importancia recientemente finalizada es el reasfaltado de la avenida Francisco Buendía.

En este mismo sentido, actualmente, se están realizando obras en la avenida de la Buhaira, que consisten en la sustitución del anterior pavimento de adoquín cerámico de color rojizo de la calzada, que fue instalado en el año 1998 y que presentaba notables deficiencias y agrietados debido a su escasa resistencia al intenso tráfico rodado que circula por esta zona. Este va a ser sustituido por un nuevo pavimento que garantiza una mayor durabilidad y que no alterará la fisonomía de este trayecto, de 215 metros de largo y 13,5 metros de ancho, ya que el trazado del mismo imitará el tradicional pavimento de adoquines.

 

Medidas contra el «botellón»

Durante todo el año se han convocado reuniones periódicas con vecinos y efectivos de la Policía Local para intensificar la presencia policial en las zonas más afectadas por el botellón, consiguiéndose disuadir en la mayoría de los casos estas concentraciones de jóvenes. Asimismo, durante este año 2012, se han formulado en los barrios de la zona un total de 855 expedientes sancionadores por infrigir la ley, conocida como antibotellón. La Policía Local y la Policía Nacional, cada una dentro de sus competencias, están coordinadas para seguir trabajando en este asunto.