La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla ha adjudicado a la empresa Auxiliar de Obras Andaluzas S.A. (Cadesa), por un importe de 102.864 euros que no incluye el IVA, el contrato correspondiente a las obras urgentes de conservación acordadas para contrarrestar a corto plazo las diversas deficiencias arquitectónicas que sufre la antigua Real Fábrica de Artillería, edificada en 1782 y declarada Bien de Interés Cultural. Este complejo de naves, talleres y almacenes de 20.372 metros cuadrados de superficie, espera no obstante un proyecto destinado a su restauración integral.

Un informe del departamento de Edificios Municipales fechado en mayo de 2011 avisaba ya de diversas deficiencias en el estado de conservación del monumento. Otro informe del mismo departamento, pero fechado en junio de 2011, señalaba en la misma línea una «caída de material de bóveda que coincide con la escalera de desembarco de la escalera de acceso a cubiertas» como consecuencia «del mal estado del mortero». Este mismo informe aludía a «grietas en la clave y fisuras» en algunos arcos de medio punto de las bóvedas.

La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla prepara un proyecto de intervención integral destinado a sanear y consolidar todo el monumento, formado por diversas plantas de fundición, talleres, naves y almacenes, así como muros y patios diseminados por los 20.372 metros cuadrados del recinto. No obstante, y como se había informado, las labores previas a dicho proyecto de restauración integral pusieron de relieve la necesidad de acometer inmediatamente medidas urgentes de conservación en diversos elementos del recinto.

«Grave estado de deterioro»

Precisamente la memoria técnica que acompaña a dicho proyecto de intervención urgente y parcial da cuenta, una vez más, del «grave estado de deterioro» de todo el conjunto, todo ello después de que los arquitectos y especialistas realizasen un análisis de las patologías arquitectónicas del recinto, sus naves y talleres. Y es que dicho documento señala que como consecuencia de sus años de abandono, algunas bóvedas y claves de arcos sufren «fisuras”, mientras ha sido descubierta la «pudrición» de las cabezas de diversos elementos de madera. «Hay indicios de patologías en los elementos estructurales», señala la memoria del proyecto de intervención urgente, que diseña así toda una serie de medidas de «conservación, resanado y consolidación» en elementos como cubiertas, cornisas, fachadas y lucernarios.