La junta de gobierno del Ayuntamiento de Sevilla, reunida este viernes en sesión ordinaria, ha aprobado una encomienda a la Gerencia de Urbanismo, para que acometa «obras de rehabilitación» en la antigua Real Fábrica de Artillería, edificada en 1782 y declarada Bien de Interés Cultural (BIC), y elabore además un «plan de usos» para el complejo arquitectónico, que acoge dependencias de Protección Civil y del servicio de Extinción de Incendios y Salvamento, admitiendo incluso «otros usos genéricos».

Este complejo de naves, talleres y almacenes de 20.372 metros cuadrados de superficie y de titularidad municipal, como es sabido, ha sido recientemente sometido a obras urgentes de conservación pero sigue esperando un proyecto destinado a su restauración integral y completa.

Fue el pasado mes de marzo, en concreto, cuando concluyeron las obras urgentes de conservación que la Gerencia de Urbanismo había encomendado a la empresa Auxiliar de Obras Andaluzas S.A. Aquellos trabajos consistieron, básicamente, en la consolidación y resanado de las cubiertas y las fachadas del conjunto arquitectónico, que como reflejan diversos informes sufre no pocas deficiencias.

Más actuaciones

En aquellos momentos, el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Maximiliano Vílchez, anunciaba que la Gerencia de Urbanismo ultimaba la redacción de los proyectos técnicos destinados a mejorar los espacios del recinto arquitectónico conocidos como la Catedral y la nave de Carlos III, dos de las zonas más singulares y espectaculares del antiguo y emblemático complejo. La idea, según Vílchez, es actuar sobre el suelo, las cubiertas, las linternas y fachadas de nave identificada como la Catedral y sobre las cubiertas y estructuras de madera de la nave de nominada de Carlos III.

En consecuencia, y según la documentación consultada por Europa Press, la Gerencia de Urbanismo promueve un procedimiento negociado sin publicidad para contratar un estudio sobre «el estado actual que presentan» estos dos espacios concretos del complejo; la Catedral con sus fundiciones vieja y nueva, y las salas para «la máquina de sangre» con las armaduras de madera proyectadas por Tomás Botani entre 1778 y 1782, todo ello para elaborar los proyectos de conservación y restauración de las bóvedas y fachadas de las citadas dos fundiciones y las cubiertas y armaduras de las naves donde fue instalada la «máquina de sangre» de la fundición.

Inspección detallada

Las labores a contratar, así, comprenden una «inspección detallada de los edificios» para detectar «fisuraciones, desplomes, deformaciones, humedades», etcétera, con mención expresa a las «naves con estructura de madera», pues «el estado de conservación de las estructuras aparenta ser mucho peor». A tal efecto, el contrato señala «una inspección visual mucho más exhaustiva» de estos elementos para detectar «hongos, pudriciones, gemas y pérdida de material debido a la humedad».

El pliego de condiciones, por contra, señala que en el caso de las fundiciones vieja y nueva de la Catedral, «el estado de la estructura es muy bueno, no apreciándose daños a simple vista más allá de la presencia de filtraciones y alguna pequeña fisura», así como «un pilar abierto en la zona sur».

La última novedad es un acuerdo de la junta de gobierno del Ayuntamiento de Sevilla, que este mismo viernes ha aprobado encomendar a la Gerencia de Urbanismo «la ejecución de obras de rehabilitación» en el complejo, siendo adscrito el mismo a la Gerencia de Urbanismo. La encomienda, igualmente, contempla la elaboración de un «plan de usos para el complejo edificatorio», toda vez que el acuerdo en cuestión, recogido por Europa Press, expone que en diciembre de 2011 se autorizó que el recinto alojase dependencias de Protección Civil y del Cuerpo de Bomberos, así como «otros usos genéricos».