La Junta Municipal del Distrito Nervión ha aprobado dedicar una calle a Gregorio Cabeza Rodríguez, responsable de buscar un techo a más de 150.000 familias tras la riada del arroyo del Tamarguillo en 1961.

En concreto, según ha detallado la delegada del distrito Nervión, Pía Halcón, «la futura calle Gregorio Cabeza Rodríguez se ubicará en una vía peatonal del barrio de San Bernardo en la que actualmente no consta con nombre en el nomenclator de la ciudad y que se encuentra entre las calles Torero Manolo Vázquez, Campamento y Clara Campoamor, junto a la Avenida de la Buhaira».

Esta propuesta vecinal, presentada por la Asociación de Vecinos Torre del Oro, contó con los votos a favor de todos los miembros del pleno excepto del PSOE, que se abstuvo en la votación. Se elevará al pleno municipal del próximo mes de febrero.

«Este sevillano de referencia, al que perdimos hace tan sólo un mes y medio, merece que Sevilla lo recuerde siempre y por ello propondremos en el próximo pleno del Ayuntamiento dedicarle una calle en nuestra ciudad por su encomiable labor tras la riada del arroyo Tamarguillo en 1961, que dejó sin casa a 150.000 familias y a las que él ayudó sin descanso para que tuvieran un techo bajo el que poder vivir».

Gregorio Cabeza Rodríguez nació en Carmona en 1920 y falleció el pasado 17 de diciembre a los 92 años de edad. Funcionario del Gobierno Civil, fue responsable de la Secretaría de Viviendas y Refugios y por ello le fue concedida la Encomienda del Mérito Civil. Tuvo tres hijos, uno de los cuales es José María Cabeza, ex director conservador de los Reales Alcázares.

Cabeza fue el artífice de los refugios que se crearon en Sevilla en el año 1961 con motivo de la riada provocada por el arroyo Tamarguillo, que inundó 20 barrios de Sevilla y en concreto 4.172 viviendas, destruyó 1.603 casas y 1.228 edificios se vieron gravemente dañados. Además, 11.744 personas tuvieron que ser evacuadas de urgencia, puesto que el agua afectó 552 hectáreas. Como consecuencia de este hecho, tuvo organizar 25 refugios en las cocheras de los tranvías, en el antiguo cuartel de la Policía Armada, la Puerta Osario, Charco Redondo y Los Bermejales, refugios que dieron cobijo a más de 150.000 personas, la mitad aproximadamente de la población de la ciudad.