El parque ubicado en la calle Santo Domingo de la Calzada, esquina con la calle Pirineos, cuenta con una nueva zona habilitada como «pipi-can», al reutilizar un área del parque que, habitualmente, los vecinos venían utilizando para sus perros pero sin ningún tipo de control ni delimitación.

Esta adaptación, que ha sido realizada por el servicio municipal de Parques y Jardines, cuenta con una inversión de 4.518 euros que ha permitido instalar un nuevo cerramiento antivandálico. La delegada del distrito Nervión, Pía Halcón, ha precisado que este nuevo sitio de esparcimiento habilitado para perros permitirá que «los muchos vecinos de la zona cuenten con este espacio que venían solicitando desde hace tiempo y en el que sus mascotas podrán correr y hacer sus necesidades en un lugar construido expresamente para ello».

Según Halcón, «era un compromiso que este distrito había adquirido con los vecinos», a raíz de una demanda que los vecinos de la zona hicieron al alcalde, Juan Ignacio Zoido, en una visita que realizó a la zona tras la campaña de eliminación de la prostitución en dicha calle, y que permitirá eliminar molestias evitando «que los perros estén sueltos por la calle o hagan sus necesidades en el parque, donde cada día acuden las familias para disfrutar de las zonas verdes y que cuenta con la presencia de un colegio en la acera de enfrente».