¿Quién era Juana la Loca? Unas 20 manos se alzan para responder a esta pregunta. «Reina de Castilla». «Hija de Fernando II de Aragón y de Isabel I de Castilla». A primera vista puede parecer que nos hemos acercado hasta una clase de historia de cualquier colegio sevillano. Pero no es así, estamos en el centro de mayores de Ciudad Jardín, donde personas aproximadamente de 60 años acuden cada martes y jueves, durante una hora y media, a recibir el taller de estimulación a la memoria organizado por el distrito de Nervión.

Durante diez minutos hacen un actividad de «lluvia de ideas» de las vidas de personajes históricos, actores o cantantes, con el objetivo de recordar y estimular las capacidades mentales. Además, aprenden a relajarse, concentrarse y pierden el miedo de hablar en público. La mayoría de estos ejercicios tiene un método muy divertido, el juego.

Irene Nardiz Roca tiene 28 años, es trabajadora social y es la encargada de impartir este solicitado taller. Ella tiene una máxima a la hora de dar este tipo de cursos, «me esfuerzo en que los alumnos se sientan cómodos». Para ello, utiliza técnicas lúdicas fomentando, al mismo tiempo, el aprendizaje y la participación. «Preparo clases muy variadas ya que hay perfiles muy diferentes, edades dispares y habilidades de todo tipo». Irene asegura que lo hace de esta manera porque no pretende que de aquí salgan portentos, «quiero que desarrollen capacidades que ya tenían adquiridas y sobre todo que pasen un buen rato».

Carmen Molina Bracero, alumna del taller, corrobora que las clases de Irene son muy divertidas con su constante risa, muy contagiosa. «¡Qué calor me entra cada vez que tengo que hacer un ejercicio!”, dice a carcajadas. Ella cuenta que su familia está muy contenta con esta iniciativa que ha emprendido porque estaba muy mal de la memoria, además de servirle, como dice, de terapia, «pasamos un rato muy agradable y conocemos a gente nueva». A esto, la monitora añade que es consciente que la mayoría de los asistentes acuden al curso para socializar.

El taller de estimulación a la memoria es uno de los que mejor acogida tiene en el distrito. Alrededor 30 personas asisten a este curso que esta dividido en dos grupos, de hecho una amplia mayoría son «repetidores». Es el caso de María Sanz Mejías, ella lleva 16 años jubilada y aprovecha todas las actividades que pueden favorecer a su desarrollo personal.

Estos mayores tienes hasta finales de abril para seguir cultivando la mente. A partir de ese momento, podrán poner en práctica los ejercicios aprendidos con familiares y amigos.