El Ayuntamiento hispalense prepara una «visita técnica» a la antigua Real Fábrica de Artillería, edificada en 1782 y declarada Bien de Interés Cultural (BIC), al objeto de que los «agentes culturales» de la ciudad conozcan el potencial de este emblemático recinto de la avenida de Eduardo Dato, como posible contenedor cultural y espacio de actividades, según ha manifestado a Europa Press Francisco Cerrejón, director del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS).

Cerrejón ha explicado que dicha visita se celebrará de la mano de la Gerencia de Urbanismo, que en los últimos años ha promovido diferentes actuaciones parciales para recuperar este antiguo y emblemático complejo de naves, talleres y almacenes de 20.372 metros cuadrados de superficie, con fachada principal hacia la calle Eduardo Dato y de titularidad municipal. El recinto, no obstante, espera desde hace años un proyecto destinado a su restauración integral y completa, porque no son pocas sus deficiencias.

El propósito de dicha visita, según Francisco Cerrejón, es explorar el potencial de la Fábrica de Artillería, para que este espacio funcione como nuevo contenedor cultural mediante un «modelo mixto» de gestión, gracias al cual la Fábrica de Artillería acogería actividades tanto del ICAS, como de los promotores culturales privados.

Antes del final de la restauración

Eso sí, Francisco Cerrejón precisa que para activar la Fábrica de Artillería como nuevo contenedor cultural, el nuevo equipo municipal encargado de las políticas culturales no pretende esperar a que el recinto, aquejado de diversas deficiencias arquitectónicas, goce de «una restauración de mármol y estuco». «No queremos esperar a que acabe la restauración. Queremos entrar para que tanto el ICAS como los agentes culturales demos actividad desde el primer día», ha expuesto precisando que la idea es activar al menos «un espacio» del recinto que necesite de «una inversión mínima», para poder celebrar actividades directamente.

No obstante, Francisco Cerrejón ha explicado que el Ayuntamiento hispalense también baraja la opción de habilitar las antiguas naves de Renfe, en el barrio de San Jerónimo, como contenedor cultural sujeto a la mencionada fórmula «mixta» de gestión público privada, si bien se trata de una construcción en un estado verdaderamente precario tras años de abandono.

Entretanto, este emblemático recinto, el de la Fábrica de Artillería, sigue siendo objeto de actuaciones destinadas a su recuperación, un objetivo complicado dada la superficie de las instalaciones y su estado. Hace pocos meses, sin ir más lejos, la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla adjudicaba a Ferrovial Agroman un contrato promovido por un presupuesto máximo de licitación de 1.495.215 euros, para actuaciones «urgentes» de conservación y restauración en las fundiciones mayor y menor, así como sobre los antiguos talleres.

En marzo de 2014, además, concluyeron ya las obras urgentes de conservación que la Gerencia de Urbanismo había encomendado por aquel entonces a la empresa Auxiliar de Obras Andaluzas S.A. Aquellos trabajos consistieron, básicamente, en la consolidación y resanado de las cubiertas y las fachadas del conjunto arquitectónico, que como reflejan diversos informes sufre no pocas deficiencias.