Cuatro jóvenes, de 26 a 29 años, todas licenciadas, cada una con una carrera universitaria, dos farmacéuticas, una bióloga y otra historiadora del arte. Un futuro prometedor para cada una de ellas en su ámbito, chicas responsables y trabajadoras, pero la complicada situación laboral para la juventud, les ha hecho replantearse su futuro y hace un año comenzaron un proyecto que a día de hoy no para de dar frutos. Un proyecto que reparte felicidad a los más pequeños, que divierte a ellas que lo ofrecen y a los niños que lo reciben, un proyecto que se llama Payashayas y es de animación infantil.

Pila Haya, Marisol Haya, Carmen Pérez y Rocío Campe son chicas muy activas, durante la carrera universitaria siempre han trabajado en diferentes sectores, hostelería, tiendas, congresos y animación infantil. Marisol, en concreto, trabajaba para una empresa de eventos para niños, un día se reunió con sus tres compañeras, hoy día socias, y les planteó la idea de montar un negocio entre las cuatro, ahí surgió Payashayas.

Poco a poco fueron organizando cumpleaños y comuniones para familiares y amigos, de esta forma se dieron a conocer y ahora presumen de no tener hueco en el mes de mayo para atender estos eventos. «En el año 2012 teníamos trabajos esporádicos, pero con la llegada del 2013 nos ha venido todo el trabajo junto, desde que comenzó el año hemos tenido fiestas todos los fines de semana, esa es la mejor manera de saber que estamos haciéndolo bien y es nuestra mayor recompensa», ha declarado Pilar.

Ninguna de ellas había pensado dedicarse profesionalmente a esto, pero confiesan que si sale bien sería «todo un triunfo». «Es un trabajo muy entretenido, haces felices a los más pequeños y consigues que en su día más importante se lo pasen bien», ha revelado Haya, que añade que no se le olvida el día que un niño le dijo: «Habéis conseguido que sea el mejor cumpleaños de mi vida». Y es que ellas adaptan los juegos a las edades y a las necesidades de cada pequeño, desde pintacaras, cuentacuentos y globoflexia para los más chicos hasta olimpiadas con medallas para los más mayores.

Para estas jóvenes ahora ha llegado el momento de la verdad, se van a constituir formalmente como empresa y van a poner toda la carne en el asador. «El Ayuntamiento de Sevilla está poniendo muy fácil la cosa para todos aquellos que queremos emprender, por eso hemos decidido hacerlo bien y montar nuestra propia empresa», ha confesado Pilar. Ninguna descarta dedicarse a lo que han estudiado, pero son muy ambiciosas y aman el proyecto «sacaremos hueco de donde sea para cumplir este sueño», ha concluido Pilar.