¿Quien no ha escuchado alguna vez que la crisis agudiza el ingenio? Pues ésta puede ser una de las frases más escuchadas en los últimos tiempos, de hecho se ha convertido en una forma de pensamiento para muchos empresarios que tienen que sobrevivir a la situación actual y luchar con los tiempos que corren.

Paseando por la ciudad podemos encontrar multitud de establecimientos que se han pasado al negocio de bajo coste. Gimnasios, centros de belleza, tiendas de ropa con precio único, en los últimos años se ha reproducido este fenómeno. El Mercado La Provenzal, situado en la calle Benito Mas y Prats, es uno de los bares que se ha unido a este nuevo boom. Su principal reclamo la cerveza a 40 céntimos. Muchas personas piensan que la calidad del producto es baja cuando los precios son tan baratos. Servando Valles, gerente de este negocio, ha aclarado que hay muchos modos de bajar los precios sin que tenga que descender la calidad.

Servando lleva muchos años dedicándose a la hostelería, hace un tiempo empezó a notar que los clientes no acudían a los bares con la misma  «alegría», en aquel momento se replanteó la situación. Se las ingenió para bajar los precios, según cuenta luchó con los proveedores para ahorrar gastos, su principal objetivo poner un precio atractivo a los usuarios. No sólo trató con los proveedores, decidió que recortando otros gastos podría ofrecer buena calidad y buenos precios. Por lo que se puso manos a la obra y disminuyó los gastos en intermediarios. Él se encarga de la contabilidad, de buscar los locales, de decorar el bar, «no estoy respaldado por una gran empresa que lleve mis cuentas ni el negocio», la gestión directa se ha convertido en su clave para superar estos malos momentos.

Para Servando lo más importante es tener contentos a sus clientes y cuando se trata del bolsillo, la respuesta está en el precio. Su principal objetivo es ofrecer el mejor servicio a un buen precio, «esto no quiere decir que la calidad de la comida sea mala, vendemos productos de la zona, gambas blancas de Huelva, conservas nuestras costas y jamón de la sierra de Sevilla». El secreto puede estar en que escatiman en otras cosas como el servicio de periódico o televisión, pero según nos cuenta nunca en los alimentos.

Hoy el bar cumple exactamente 23 días, ya tenían un precedente que ha tenido mucho éxito, comenzaron en el barrio de los Bermejales y cuando comprobó que funcionaba decidió abrir en otros sitios, la próxima apertura será en los Remedios.