El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha firmado un convenio con el director de la Escuela de Arte de la ciudad, Manuel Navas, para la realización de prácticas formativas de sus alumnos en la red de centros cívicos hispalenses.
Zoido ha explicado que, gracias a este convenio, casi 80 alumnos de la Escuela de Arte de Sevilla han podido realizar prácticas de carácter formativo, de entre 50 y 100 horas de duración, en la red de centros cívicos de la ciudad. Se trata de estudiantes de los ciclos formativos de Artes Aplicadas al Muro, a la Piedra, a la Escultura, de Fotografía Artística, Gráfica Publicitaria, Diseño de Interiores, Alfarería, Cerámica y Grabado Calcográfico, que complementarán así su formación en los diferentes centros cívicos.
El alcalde ha puesto en valor a «unos jóvenes muy preparados» que han podido ampliar sus conocimientos gracias a las prácticas realizadas a través del convenio que el Ayuntamiento ha firmado con la Escuela de Arte. Afirma que para este Ayuntamiento la formación y la educación de los jóvenes es «una absoluta prioridad», y por eso asegura que «se saludan, fomentan e incentivan» iniciativas como éstas.
Según Zoido, la ciudad cuenta con una juventud «muy bien formada», siendo «sin duda la generación mejor preparada, y que tiene inquietudes por formar parte cuanto antes del mundo laboral sorteando todos los obstáculos que se presenten». Por ello, el Ayuntamiento pretende con esta iniciativa «poner su grano de arena para fomentar el talento en la ciudad, así como conservarlo y mantenerlo, ayudando a los jóvenes a potenciar sus capacidades siendo útiles a la sociedad».
En este marco, insiste en que la colaboración entre administraciones se convierte en el «vehículo idóneo» para sacar adelante iniciativas de este tipo, que «consiguen potenciar la capacitación y valía profesional de los jóvenes». «La juventud sevillana es digna de admiración y demuestra que está plenamente preparada adaptándose a las circunstancias cambiantes que nos rodean», reitera.
«Vuestros profesores y tutores os han enseñado los conocimientos académicos necesarios, que ahora debéis poner en práctica en esta gran oportunidad y en el futuro en vuestra labor profesional, pero estoy convencido de que también os han inculcado unos valores y un amor por vuestra vocación y ahora vosotros estáis obligados a mantener este legado y a transmitirlo a la sociedad», concluye.