Puedes ponerte un traje de flamenca o te lo puedes comer, la cuestión es prepararse para la feria, eso es lo que pensó Margarita Rivas, propietaria de la tienda E`cakes, cuando decidió hacer el curso de «Galletas feriantes», un taller que impartirá ella misma en la cocina de su local para seis alumnas el próximo viernes. El objetivo es conseguir el buen sabor de una pasta tradicional unido a un original diseño con motivos flamencos.

Todos los elementos estrella de los amantes del real pasados por el horno, desde los folclóricos trajes de gitana de varios tamaños, abanicostacones de lunares hasta el mítico toro, protagonista de la Maestranza en época de feria. La aguja, el hilo y la tela se sustituirán por la masa y a las tiras bordadas, al piquillo o al encaje de bolillo le dará forma con la manga pastelera rellena de azúcar glas o foundant.

Para la elaboración: «Un huevo, 250 gramos de mantequilla, nunca margarina, 200 gramos de azúcar, un poco de extracto de vainilla y unos 450 gramos de harina. Todo eso se amasa muy bien con las manos, que quede todo bien mezclado, y por último dejarla enfriar para que la galleta conserve la forma» así ha explicado la receta la experta, para la terminación se le añadirá la foundant o azúcar glas con el color y la forma que el consumidor prefiera. Además, estas originales galletas se conservan muy bien, «pueden durar toda la temporada de ferias».

«Tenemos varios moldes para dar forma a las galletas, de esta manera la elaboración está al alcance de cualquiera», ha revelado Margarita Rivas, que confiesa que la venta de moldes ha sido todo un éxito. Todo aquel que no pueda asistir a un curso de este tipo, puede adquirir las formas en la tienda de la calle Luis Belmonte, número 6. «Teniendo el molde es muy fácil hacer las galletas, quizás lo más complicado es el diseño, pero con paciencia y un poco de habilidad se consigue».

Con esto se pone fin a la eterna preocupación de muchas mujeres de ponerse en forma para entrar en el traje más tradicional de nuestra tierra, porque este año ya no sólo no tendrán que pensar si les quedará bien, sino que además se lo podrán comer.