Qué duda cabe de que el movimiento, el ejercicio y la actividad son las mejores recetas para los achaques de la edad. Si no, basta con darse una vuelta por el taller de Gimnasia Adaptada que se imparte en el Centro Cívico La Ranilla para comprobarlo.

La delegada del Distrito Nervión, Pía Halcón, ha visitado a los más de 30 alumnos de un taller «que, un año más, ha tenido una altísima demanda, especialmente entre los vecinos de más edad». Se trata de una opción «estupenda para no quedarse en casa» y combatir «esos primeros achaques de la edad» con los ejercicios adaptados que prepara la monitora, Esperanza Martín.

En general, se trata de ejercicios suaves y con una intensidad progresiva que se adapta a las características físicas de cada alumno. Hay que tener en cuenta que se trata de un grupo muy heterogéneo, de edades dispares, y con pequeños «achaques» que se tratan de combatir de manera personalizada, siempre con ritmo y buen humor.

Una de las alumnas de más edad es Dolores García Cruz. A sus 88 años no se le resiste ningún ejercicio y pone todo su empeño en dar el máximo en cada clase. No le preocupa ni el frío ni la pereza: sabe que a su edad, el mejor remedio es salir cada mañana con ganas de casa y enfrentarse a retos como el de este taller que, asegura, le está aportando muchos beneficios.

No solo se trata de un taller sociocultural. «Son un grupo humano que comparten valores, compromiso y superación», asegura la delegada. «Es de las cosas más gratificantes de los talleres: ver la cara humana que hay detrás de cada alumno, sus historias y sus ganas de vivir», añade. Y es que la mejor medicina contra la edad no se vende solo en la farmacia: en el Centro Cívico La Ranilla hay otra terapia efectiva en forma de taller sociocultural del Distrito Nervión.