Pablo tenía 20 años cuando sufrió un accidente en su bicicleta. Tras múltiples lesiones en todo el cuerpo y un largo tiempo en coma en el hospital, Pablo se recuperó, pero perdió un porcentaje de la visión. Por aquel entonces, hace aproximadamente seis años, los médicos le recomendaron que dejara de estudiar la carrera de derecho que había empezado y que llevaba con éxito. Le dijeron que aprovechara otras de sus habilidades para buscar su futuro. El protagonista, no sólo no se rindió, sino que cuando finalizó la carrera de derecho comenzó la de periodismo. Actualmente la está terminando y ha trabajado en radio y en gabinetes de comunicación.

Él es un español más de los que sufre las duras consecuencias de la crisis económica y ahora no tiene empleo, puede parecer que para una persona con esta preparación y estudios sea fácil tener trabajo, pero si a las altas cifras del paro, le sumamos su deficiencia visual, la cosa se complica aún más. Pablo estuvo buscando salidas durante algún tiempo, respuestas a sus situación y hace dos meses encontró lo que quería. Videsur, avanzamos contigo le está ayudando desde hace un tiempo a encontrar una salida profesional.

Avanzamos contigo de Videsur es un  programa por y para el empleo que apoya a la adecuada incorporación de personas con discapacidad, de forma gratuita y mediante una atención personalizada. Va dirigido especialmente a personas, al menos con un 33 por ciento de discapacidad, interesadas en buscar una oportunidad laboral e inscritas en las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo.

No hay mejor manera de describir el objetivo y la labor que hacen las trabajadoras de este programa que el nombre del proyecto, avanzan contigo, el trato es personalizado, las entrevistas están adaptadas a cada solicitante, informan sobre el mercado laboral y ofrecen herramientas para la búsqueda de empleo.

«Queremos ayudar a todos, hemos empezado por la zona de Nervión porque es lo que más cerca nos coge, pero nuestra intención es ayudar a personas de todos los barrios de Sevilla, tenemos ansia de dar, queremos que nos  conozcan, que sepan que estamos aquí», ha declarado María José Lago, técnica de inserción profesional, que añade que el trato con ellos es maravilloso porque son personas muy agradecidas.

Pablo es un caso, sólo uno de los treinta que han atendido hasta el momento, también están Manuel, María, Esther, Rafael… todos con muchas ganas e inquietudes, en la búsqueda de un porvenir sin prejuicios. Para María José es muy importante ayudarlos, es una vocación, y además, como ella dice: «Hoy son ellos, pero mañana podemos ser nosotros».