José Ignacio Martínez de Pinillo es voluntario de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Hace un año que colabora acompañando a personas con dependencia, evitando que tengan que salir de su entorno. José Ignacio les hace compañía en el domicilio, les lleva al centro sanitario, les hace la compra, pasea con ellos, e incluso les ayuda con las gestiones bancarias. «Son personas a las que le da miedo salir solas, se sienten indefensas e inseguras y necesitan de la ayuda de alguien para hacer sus gestiones», declara este voluntario.

Cuenta José Ignacio que un día leyendo citas de San Juan de Dios se dio cuenta que quería hacer algo para ayudar a los demás. En ese mismo momento se puso en contacto con la Orden para ofrecer sus servicios como voluntario. «Puede resultar  un poco egoísta pero si haces algo por los demás te puedes ayudar a ti mismo». Confiesa que para él es como una «droga» que no puede dejar.

Una vez a la semana asiste a personas que se encuentran desamparadas y que no tienen medios para valerse por sí mismos. Normalmente van dos personas por cada acompañamiento para hacer un mejor servicio. Revela que en la zona de Nervión hay mucha demanda de este tipo de ayuda, porque hay barrios en los que hay muchas personas mayores. «Estos ancianos necesitan que los escuches, que les des ternura, comprensión», comenta José Ignacio, aunque reconoce que hay veces que él recibe más de lo que da. «La semana pasada estuve en casa de una familia y estornudé tres veces, pues me han estado llamando toda la semana para ver como estaba, son personas muy agradecidas».

José Ignacio está muy implicado con la Orden, dice que ayudar a las personas es una buena manera de entender la vida, por eso no sólo se limita al acompañamiento, sino que también actúa en otra parcela del voluntariado auxiliando a las personas que se encuentran en el centro hospitalario a la espera de que su familiar salga de una intervención quirúrgica. En este caso, los voluntarios ofrecen gratuitamente un tentempié además de apoyo emocional para paliar la preocupación propia de este tipo de situaciones.

Son muchos los voluntarios que como José Ignacio colaboran con la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, una institución con 500 años de historia, que lleva a cabo diversas obras sociales, atendiendo diferentes áreas de intervención que van desde hospitales médico quirúrgicos, atención a la discapacidad, salud mental, exclusión social y la atención integral a la vejez.