La sonrisa es un gesto muy fácil de hacer y a veces muy difícil de compartir. Elevar los labios hacia arriba, haciendo esta mueca, provoca felicidad a las personas que la hacen y a aquellas que la ven. Lo más importantes es hacer partícipes a las demás de los buenos momentos de la vida, «reír juntos, sonreírnos unos a otros», este es el mayor objetivo de la Asociación Sevillana de Asistencia, una organización que trabaja para  que lo mayores de nuestra ciudad estén lo mejor atendidos posible.

A sus 14 años de edad, esta asociación, tiene en su haber más de 170 voluntarios, y todos ellos tienen una peculiaridad y una característica en común, todos son jubilados, como dice su presidente, Fernando López Íñiguez, «los mayores atendidos por voluntarios mayores». Esta llamativa particularidad responde a dos necesidades sociales, como explica Fernando, «la primera, mejorar la calidad de vida del mayor, fundamentalmente de aquél que vive en soledad y cooperar así a que el aislamiento que sufren nuestros mayores no acelere su deterioro físico y psíquico. La segunda, ocupar en las labores de voluntariado a personas mayores, aún activas, pero sin un quehacer concreto».

Esta entidad, que tiene su sede en el distrito de Nervión, trabaja en ocho de los once distritos que hay en la ciudad de Sevilla. Trata con enfermos ingresados en los hospitales de San Lázaro y Virgen Macarena, en las residencias de mayores como la de Heliópolis, Doña María, Alamhe o Santa Caridad, entre otras muchas, en centros de acogida, y también en domicilios particulares. Los voluntarios, que reciben una formación continua para mejorar la atención, realizan acompañamientos, paseos con los usuarios, visitas al médico, gestiones administrativas… «Estamos dispuestos a ayudar en lo que haga falta a estas personas, no nos limitamos simplemente al acompañamiento», indica López Íñiguez.

Para la campaña de este año, ASA tiene un lema: «Animamos a que cada voluntario traiga a un amigo». De esta forma, tendrían más capacidad para llegar a más gente, comenta el presidente, que asegura que nadie se arrepentiría de colaborar «recibimos mucho más de lo que damos, recibir una sonrisa de estas persona es maravilloso».