Su historia se remonta a 1924. Fue un proyecto elaborado por el arquitecto sevillano Juan Talavera y Heredia y el ingeniero José Luis de Casso Romero y ahora el puente de San Bernardo se está recuperando su esplendor gracias a las importantes labores de mejora y restauración de sus elementos de decoración que está efectuando la Gerencia de Urbanismo.

«Este emblema del Distrito Nervión es de gran importancia porque es el único ejemplar existente de los tres puentes que se construyeron en Sevilla para salvar las vías del ferrocarril», ha declarado la Delegada de Nervión, Pía Halcón.

Por eso, en estos días se está procediendo a realizar la limpieza, adecentamiento y pintura de las farolas que iluminan este puente, de notable interés artístico. Además, se sustituirán los cristales de estas farolas en unos trabajos que se prolongarán hasta el próximo 30 de julio.

«Posiblemente estas labores, junto a la restauración de las garitas, sean la obra más importante que se acomete sobre el puente tras su remodelación en 1992», indica Halcón.

La imagen estética de este puente es hoy uno de los elementos más consolidados del barrio, así como un buen ejemplo de solución de un clásico tema urbano mediante la colaboración entre disciplinas a veces tan distantes como son la arquitectura y la ingeniería.