Hay dificultades que si no las vives son complicadas de entender. La ceguera es una discapacidad que padece un alto porcentaje de la población, y hay que tener en cuenta los problemas que para ellos supone el cambio de mobiliario urbano. María del Carmen Jalón es una vecina de Nervión y es invidente, desde hace muchos años sufre por dichas alteraciones de las calles. Se considera muy reivindicativa, pero gracias a ella muchos de los inconvenientes que pueden tener los ciegos de la ciudad han sido solucionados.

Hace unos años María del Carmen volvía en autobús a casa como cada tarde, cuando se bajó en la parada de Luis Montoto percibió que algo era diferente, «parecía que no me había bajado en el sitio habitual». Se encontraba en medio de la carretera, los coches le pasaban por la izquierda y por la derecha, comenzó a tener miedo y a ponerse nerviosa hasta que un joven se acercó a ayudarla y la llevó hasta la acera. Cuenta Jalón que, «el muchacho fue muy amable y me comentó que tras la obras de sentido único de la avenida, la parada de Tussam había cambiado de lugar y que ahora estaba prácticamente en medio de la carretera, rodeada de carriles».

A partir de ese momento María del Carmen se bajaba cada día en la parada siguiente. Decidió llamar a un programa de la radio para poner una queja, «desde 2011 he llamado repetidas veces, pero nadie me hacía caso». Una de las veces que llamó tuvo la suerte que la delegada del distrito de Nervión, Pía Halcón, estaba escuchando el programa. La delegada se puso en contacto con la afectada para que le contara el problema de primera mano y se lo solucionaron. Dice estar muy satisfecha de la respuesta del distrito.

Tanto María del Carmen como su marido son invidentes y viven a menudo situaciones similares a éstas. Según cuenta ve cada día más dificultad en las calles. Veladores en pleno paso de peatones con los que tropieza, semáforos sin sonido o boquetes en las aceras. Ella no ha cesado en su empeño de quejarse cada vez que se encuentra con un inconveniente. Hasta el momento le está dando resultados, estos tres últimos ejemplos son casos reales que ella con su perseverancia ha conseguido que arreglen. Asegura sentirse útil haciendo esto, pero lo único que le gustaría trasmitir, es que es complicado vivir a oscuras y que, «cada vez que a alguien se le ocurra cambiar algo que se ponga una venda y que coja un bastón y verán lo difícil que es adaptarse».