Las alumnas del taller de corte y confección del distrito de Nervión han puesto hoy el broche final al curso de una manera muy especial. Esta tarde, las aprendices le han regalado a la Virgen del Refugio, titular de la Hermandad de San Bernardo, una enagua realizada por ellas. De esta forma, han querido agradecer a la cofradía que les ceda un salón de la casa de hermandad para recibir este taller.

José María Lobo, el hermano mayor de San Bernardo, les ha dedicado unas palabras por este obsequio «nos sentimos muy honrados de teneros aquí una vez en semana, y por supuesto deciros que no hay un regalo mejor que nos podáis hacer que algo para lo más grande que tenemos en la hermandad, que es nuestra Madre, que en este rinconcito de la ciudad de Sevilla la llamamos Refugio, pero que en otro lugar de la ciudad la podemos llamar Macarena, Estrella o Amparo». Además, la camarera de la Virgen ha asegurado que en el próximo cambio que le hagan a la Virgen, que será en junio, le pondrán esta enagua.

Todas la alumnas se han mostrado muy orgullosas del trabajo que han realizado, y es que la mayoría, en octubre cuando empezaron el curso no sabían «coger una aguja». María Carretero es una joven que asegura que nunca había cosido un dobladillo, y tras la experiencia ha decidido que va a confeccionar pantalones y los va a poner a la venta. «Me apunté al curso porque tengo un hijo pequeño y no sabía arreglarle nada y ahora hago blusas, pantalones y vestidos, incluso ropa para la Virgen, todo lo que haga falta», ha señalado Carretero entre risas.

Por su parte, la delegada del distrito de Nervión, Pía Halcón, le ha agradecido a José María Lobo la cesión de este lugar para llevar a cabo el taller «sólo tenemos palabras de agradecimiento porque nos dejan esta maravillosa sede para el taller de corte y confección y el taller de flecos. Todas están felices aquí y sabemos que son muy bien recibidas por la hermandad», ha concluido Pía Halcón.