En un multitudinario auditorio del Centro Cívico La Ranilla, los familiares y amigos de Rafael del Estad se reunieron en torno a su figura para recordar la genialidad de uno de los más reconocidos compositores de sevillanas.

Durante el acto, organizado por la Comisión de Homenaje a Marifé de Triana, a la cual pertenecía el propio Del Estad, y que contó con la colaboración del Distrito Nervión, la Delegada, Pía Halcón, abrió el acto recordando la vinculación del artista con el barrio.

«Su vinculación con el barrio viene desde su padre, Manuel del Estad, que regentó el cine Nervión, en invierno, y el cine de verano de la Gran Plaza. Siempre que podía se escapaba a este barrio en el que acabó echando raíces», recordó la Delegada.

Rafael del Estad murió a los 76 años de edad en su casa de Nervión. «En la casa donde, después de recibir la medalla de la ciudad, celebró con sus amigos más íntimos este reconocimiento. Sus hijas Amalia, María Rosa, Rosario y María José, sus nietos y biznietos. Y sus vecinos, los que no lo olvidan, los que veían que en su calle había un trozo de la mejor historia de la ciudad», dijo Halcón.

Por su parte, Alfonso de Miguel, presidente de la Comisión de Homenaje a Marifé de Triana, aseguró durante la mesa redonda que «creó un estilo propio, las sevillanas por soleá. Fue un poeta de los pies a la cabeza, quedando reflejada toda su poesía y todo su arte en el cante por sevillanas con las cuales resaltó la belleza de la Ciudad que lo vio nacer».

«Ha estado considerado como uno de los grandes en nuestro mundo del flamenco. Sus coplas han sido y son de una gran profundidad poética, quedando muchas de ellas en clásicos. Tal era su maestría que en las tres primeras Bienales de Flamenco, fue la mano derecha de José Luis Ortiz Nuevo, padre de esta iniciativa», dijo De Miguel.

Fueron minutos en los que estuvo muy presente el momento en el que el alcalde, Juan Ignacio Zoido, puso sobre su pecho la medalla de la ciudad el pasado 2012. «Allí no hubo ni protocolo ni jerarquías. Solo hubo un hombre magistral, único e irrepetible que tenía el reconocimiento de toda una ciudad», concluyó la delegada.