En Sevilla hay una ONG que se diferencia de todas las demás por la labor que hace, S.O.S Ayudas sin fronteras nació hace seis años. Javier Rivas, bombero y actual presidente, la creó con la intención de dar respuesta inmediata a las catástrofes. Hay voluntarios de todo tipo, pero en su mayoría la componen especialistas de los servicios de emergencias.

Bomberos, médicos, guardias civiles y policías forman parte de esta unidad de intervención que trabaja en todo el mundo. En un principio, Javier colaboraba con diferentes entidades que llevaban a cabo acciones de rescate a nivel mundial, pero dada su especialidad y la de sus compañeros, decidió aprovechar la situación y puso en marcha un equipo de profesionales para la ayuda humanitaria.

Como voluntarios han vivido situaciones espantosas, de las peores que ha vivido el país en los últimos tiempos, el terremoto de Lorca, la búsqueda de Mari Luz Cortés o la de Marta del Catillo. «Fuimos los primeros en llegar a Lorca, en un día apuntalamos muchas casas, gracias a nuestra acción más de cuarenta familias pudieron dormir esa noche en su hogar», destaca Javier, que cuenta que toda la ayuda era poca para la situación en la que se encontraba el pueblo.

Pero uno de los casos que han vivido con más intensidad por la cercanía, ha sido el de Marta del Castillo. La familia requirió la ayuda de estos profesionales para la búsqueda de la joven desparecida. Durante doce días rastrearon la ciudad en busca de alguna pista. Javier cuenta que estuvieron muy involucrados en esta causa, pusieron al servicio de la familia especialistas en rastreo, buzos,  paramotores, «lo que hiciera falta para ayudar a la policía en la investigación». Todo corre a cargo de ellos, son medios propios que ponen a servicio de la ONG, pero Javier dice que, «la vocación es tal que no puedes estar en tu casa viendo los desastres por la televisióy no actuar» y añade, «bombero eres las 24 horas del día durante los 365 días del año». Este pensamiento lo comparten muchos compañeros de profresión, alrededor de 400 voluntarios tiene esta organización. «Hay veces que tenemos incluso, que hacer una selección de personal porque son muchos los que se ofrecen para ayudar».

 No sólo especialistas
La dimensión de esta ONG es tan grande que no sólo cuentan con especialistas. Se han convertido en un  referente y muchos ciudadanos de a pie quieren colaborar con ellos. Amas de casa, carpinteros, electricistas, todos tienen su hueco y algo que ofrecer. Recogida de alimentos, cursos de formación, acompañamiento a ancianos, cualquier actividad es buena si el fin es servir al que lo necesite, por eso Javier destaca: «Tenemos que dar cabida a todo el mundo y más si lo que quieren es ayudar».