Salvador, José María, Lola, Celia o Carmen son algunos de los voluntarios que, coordinados por la Técnico del Centro Cívico La Ranilla, Clara Márquez, están dando forma a una de las más importantes iniciativas culturales del Distrito Nervión: su biblioteca vecinal, que meses después va cobrando forma gracias al trabajo de los vecinos y voluntarios que con sus donaciones están nutriendo de fondos la biblioteca.

Esta idea partió de la entonces representante de la Asociación Teléfono de la Esperanza, Celia Castro, quien elevó a través de la plataforma E-Democracia esta propuesta a la Junta Municipal de Distrito. La iniciativa de contar con una biblioteca vecinal fue aprobada por unanimidad de los miembros, y poco a poco se fueron dando los primeros pasos para que fuera una realidad.

«Desde el primer momento, se propuso adaptar una de las salas del Centro Cívico La Ranilla para esta biblioteca vecinal», indica la delegada del Distrito, Pía Halcón, quien ha señalado que el Distrito «gestionó la colocación de las estanterías y de parte del mobiliario, pero el mérito es de todos los vecinos que se han sumado a esta iniciativa».

Ahora son centenares los libros que aguardan en las estanterías su clasificación. Todos han sido donados desinteresadamente y su préstamo, una vez que se inaugure la biblioteca, será abierto, con el único requisito de devolverlo en perfecto estado. Será gestionada por voluntarios, como sucede ahora. Un grupo de personas que dedica su tiempo a la catalogación y ordenado de los libros.

«Prevemos que para finales de año podamos hacer una gran inauguración de esta sala», indicó la Técnico Clara Márquez. Los fondos siguen creciendo y todos los interesados pueden ponerse en contacto con el Centro Cívico, donde les informarán de todos los requisitos para donaciones.