Una situación relajada, cotidiana y agradable, una cena en un bar, en una buena zona de la ciudad como es Nervión. Dos amigos hablando del pasado fin de semana, de lo que hizo el uno y lo que le pasó al otro. Uno de ellos, al contar una de las «batallitas», decide sacar su móvil, modelo iPhone, para enseñarle a su compañero de comida las fotos del momento que le está relatando. Al terminar de verlas deja el móvil sobre la mesa, cuando se van a marchar, el aparato ha desparecido.

Éste es sólo un caso de los muchos que existen. Desgraciadamente esta situación se vive a diario en la ciudad, ya sea por necesidad o por picaresca, hay muchos ladrones que se han pasado a esta práctica. Normalmente no emplean la fuerza porque aprovechan un despiste del dueño o alguna estrategia para distraerlo y con una maestría asombrosa roban el móvil.

Actualmente para muchas personas el teléfono se ha convertido en una herramienta de trabajo, para la mayoría es peor la pérdida de los datos que la del móvil en sí. Además las compañías telefónicas han dejado de ofrecer los terminales de manera gratuita, esta determinación hace también muy engorrosa la adquisición de un nuevo teléfono por parte del afectado. Por otro lado, ha provocado que los móviles de última generación se revaloricen en el mercado negro.

Según informaciones policiales, es muy habitual en los últimos tiempos recibir denuncias de este tipo. Parece ser que los cacos también se adaptan a la nueva era, y han dejado pasar a mejor vida a las carteras y ahora su objetivo principal son los smartphones.

Consejos de las empresas de telefonía
Normalmente lo primero que aconsejan las empresas de telefonía es que desactives la tarjeta, ya que en muchos casos lo que hacen estas personas es llamar a países extranjeros. Por otra parte, piden el número de IMEI, que es como las matrículas de los coches y la compañía puede bloquear el terminal para que no se pueda usar más. En el caso de que el teléfono sea Apple hay una aplicación, «Buscar mi iPhone», que ayuda a localizar el lugar donde se encuentra, bloquearlo e, incluso, emitir un mensaje. Si la activas hay más posibilidades de recuperarlo.