El delegado de Participación Ciudadana, Beltrán Pérez, ha destacado «la ayuda de 50.000 euros que el Ayuntamiento destina al programa de huertos urbanos del Parque Miraflores, un programa que tiene un premio de Naciones Unidas, fue uno de los primeros huertos urbanos que surgieron en España hace 25 años y al que el año pasado se le otorgó la medalla de oro de la ciudad de Sevilla en reconocimiento a la labor desarrollada con miles de escolares». Pérez ha indicado que «tanto este Gobierno como la ciudad de Sevilla están muy orgullosos del trabajo que desarrolla el comité Pro-Parque Miraflores a través de más de un centenar de hortelanos».

Por eso, frente a las críticas de IU al escaso apoyo del Gobierno, el delegado ha señalado que «yo mismo he estado presente en las últimas inauguraciones, clausuras y sorteos de huertos, o el delegado del Distrito Norte, Juan García Camacho, o yo mismo siempre hemos acudido en representación del Ayuntamiento a todas las actividades de Miraflores y en ninguna de ellas, en los dos últimos años, hemos visto a la señora Medrano, que para una vez que acude comete la falta de respeto de intentar hacer una polémica de la presencia o no de los concejales de un Ayuntamiento que apoya y se enorgullece del programa de huertos urbanos de Mirafores».

Pérez ha recordado asimismo que «cuando el PP accedió al Gobierno había un presupuesto de 295.000 euros para programas de huertos urbanos, pero nos echamos las manos a la cabeza al comprobar que más del 90% del mismo estaba destinado a pagar sueldos a miembros de algunas asociaciones y la primera decisión que adoptamos fue que el Ayuntamiento no debía destinar fondos públicos para ello, una situación que fue incluso denunciada por muchos de los hortelanos, que decían que no eran necesarios para llevar a cabo esta labor».

Para el delegado de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, «el funcionamiento de los huertos urbanos no requiere en caso alguno que el Ayuntamiento financie sueldos, puesto que tal y como ocurrió con la segunda fase de los huertos del Tamarguillo, los hortelanos desarrollan sus actividades y el Ayuntamiento les ayuda en el mantenimiento, desbroce, suministro de luz y algunos materiales. Esto es un ejemplo que demuestra que los huertos urbanos de Sevilla pueden funcionar sin gastar cantidades desmesuradas de dinero público en sueldos».