Cuando los pequeños se van de vacaciones después de los nueve meses de curso escolar todo es felicidad, alegría, pero hoy, que se ha clausurado la escuela de verano Norteduca, «su cole de juegos» como ellos lo llaman, las sensaciones han sido muy diferentes. Pena, tanto de los pequeños que habían hecho nuevos amigos, así como por parte de sus monitores que les han cogido «un cariño impresionante», según cuenta Juan Manuel, uno de los monitores en el C.E.I.P. Adriano.

Tras estos meses de verano y tras entregarles sus correspondientes diplomas a los más pequeños del Norteduca, el delegado del Distrito Norte, Juan García Camacho, ha querido acudir a la clausura de la escuela en el C.E.I.P Adriano y por lo tanto, a la despedida de todos estos niños que sus vacaciones han sido otra vez el cole, pero esta vez jugando. Allí García Camacho ha querido entregarles unas gorras a los más pequeños premiando su buen comportamiento, así como un detalle a los monitores de la empresa Educomex que han estado día tras día cuidándolos.

Además, en este día de clausura, Juan García Camacho también ha querido desplazarse al C.E.I.P Juan de Mairena por las innumerables felicitaciones que han recibido por parte de los padres de los niños acerca del grupo de cuatro monitores del Norteduca que allí estaban destinados. Manu, Joaquín, Samantha y María han departido con el Delegado durante algunos minutos en los que García Camacho ha incidido en «el buen trabajo que habéis hecho, es un honor recibir tantas felicitaciones y por eso os las quiero hacer llegar, estamos muy orgullosos de vuestro trabajo».

Una jornada que da paso a una tensa espera por volver a reencontrarse con sus compañeros de clase anuales, por volver a las sumas o el inglés, en definitiva, por la vuelta al cole que no es de jugar.

Foto: Ayuntamiento de Sevilla