Los días de ensayo han sido mucho. Baile funky, sevillanas, karate, guitarra española o danza del vientre. Los alumnos de los talleres del Distrito Norte han empezado este martes con la clausura de estas escuelas. Las horas de esfuerzo han tenido su recompensa con los aplausos de los vecinos y amigos que abarrotaban el patio de butacas del Centro Cívico Entreparques.

Desde los 4 años, de la alumna más pequeña; a los ochentaitantos. «Los talleres no tienen edad», afirman los responsables de la actividad. Una máxima que ha quedado patente en la primera de las tres jornadas en las que consiste el acto de clausura. Una cita en la que ha participado, además del delegado del Distrito Norte, Juan García Camacho; el delegado de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, Beltrán Pérez; y el delegado del Distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte.

En total, 2.950 alumnos han participado en los 117 talleres que se han puesto en marcha en el distrito Norte. Estas cifras han sido posibles gracias a los 65 monitores que han desempeñado su actividad en los tres centros cívicos, en las sedes de las distintas asociaciones y en algunos colegios de la zona norte de Sevilla. Prueba de la alta participación son las más de 40 exposiciones de trabajos y otras tantas exhibiciones que han contado con el aplauso de los asistentes a la primera jornada de clausura, a pesar de la lluvia, escasa e intermitente.

Juan García Camacho y Beltrán Pérez en la clausura de los talleres del Distrito Norte.Para muchos, la participación en los talleres son la recompensa por el buen comportamiento en las aulas; como es el caso del taller de Funky, que en algunos casos estaba condicionado a la asistencia a talleres de apoyo. Para otros, es una cita que se repite año a año, como es el caso de Isabel, que a sus 2o años acumula ya seis ediciones recibiendo clases de danza del vientre.

«Probé y me gustó, y repito siempre que puedo», detalla Isabel, una de las alumnas aventajadas del grupo a tenor de su actuación. «Este taller proporciona beneficios físicos y psicológicos; por una parte se tonifica el cuerpo, por otra, se consigue mejorar la autoestima y se superan muchos prejuicios», explica Lili, la profesora.

«Más con menos»

En algunos casos, es tal la satisfacción de los alumnos que hacen de efecto arrastre e invitan a amigos a participar. En esta edición se han ampliado en un 1o por ciento los cursos en relación con el anterior, que también supuso un incremento del 10 por ciento. En dos años al frente del Distrito, García Camacho presume de haber subido un 2o por ciento con un el mismo presupuesto.

El secreto: «dedicar más recursos a la contratación de monitores y menos a la coordinación», explica el delegado del Distrito Norte. El resultado: «clases más llenas, algunas sin apenas plazas libres y otras en las que se ha duplicado la oferta», detalla García Camacho.

Detalle del público en la clausura de los talleres del Distrito Norte«Todos los años nos preguntan: «Se van a quitar los talleres», rotundamente, no; respondemos. Nunca fue esa la intención del equipo de Gobierno», asevera el delegado.

El «éxito» de estas jornadas también se percibe en las exposiciones de los trabajos, «que destacan por su alto nivel», confirma García Camacho. «En algunos casos, los talleres van más allá que la simple afición y se convierten en salidas profesionales», confiesa. «No es el objetivo pero sí es un valor añadido», amplía.

La «satisfacción» de García Camacho se contagia a Beltrán Pérez. El delegado de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos ha resaltado su «orgullo por el trabajo de los delegados de los distintos distritos que se percibe en el alto grado de complacencia que los vecinos demuestran en la gala de clausura». «Con el mismo presupuesto se han hecho más talleres y eso se debe a las horas de trabajo en los Distritos, todo un motivo de orgullo para el Ayuntamiento», ha concluido Beltrán Pérez.

Ni la lluvia ha conseguido diluir las ganas de demostrar lo aprendido. Entre el público, amigos y familiares respaldan y aplauden las actuaciones que se suceden sin apenas pausas. Destellean los flashes en el patio de butacas. El Distrito Norte vive gracias a los talleres una jornada festiva en la que los vecinos son los únicos protagonistas.