La Junta Municipal del Distrito Norte del mes de junio aprobó por unanimidad un manifiesto de rechazo a la violencia machista que, en las últimas semanas, ha tenido un caso en el barrio de Pino Montano. La moción, presentada por el Grupo Socialista, insta al Gobierno central a «no retroceder en los derechos de las mujeres» y a poner en macha medidas «en materia de educación que trabajen en la igualdad».

El último caso de violencia de género acontecido en Pino Montano, que se saldó con una mujer con graves heridas causadas presuntamente por su pareja, ha llevado a la Junta del Distrito Norte a aprobar un manifiesto que condena las 25 muertes de mujeres asesinadas por sus parejas en lo que va de año y las agresiones, tanto físicas como mentales, que siguen sucediéndose día tras día.

«La violencia de género ha sido y sigue siendo uno de los males que enturbian y ensucian la educación que la juventud y generaciones posteriores siguen absorbiendo indirectamente sin razón alguna», afirma el manifiesto, que fue admitido de urgencia en la Junta del Distrito. «El cruel ataque que sufrió la pasada semana una mujer de 64 años en Pino Montano, y los que se antecedieron y sucedieron en días posteriores,  sigue dejando claro que  la erradicación de la violencia machista debe ser una prioridad dentro de las agendas políticas», continuaba el manifiesto.

«Mostramos nuestro apoyo a las víctimas  y animamos a las mujeres que sufren cualquier tipo de agresión física o psicológica a que lo denuncien ante las autoridades pertinentes», leía el portavoz de los socialistas, Manuel Izquierdo. «No podemos permitir que ningún hombre anule, denigre o incluso agreda a una mujer, porque nadie puede utilizar estas terribles mañas para negar la libertad a quien es dueña de su vida», argumentaban los socialistas.

«Solicitamos que  en materia de educación se trabaje firmemente por una igualdad real para evitar que se produzcan agresiones de género en un futuro incidiendo en un nuevo modelo de género masculino respetuoso hacia sus parejas» y al Gobierno central, «que no retroceda en los derechos de las mujeres y que evite recortes presupuestarios destinados a las políticas y acciones de género».