Las bandas de Sevilla se están quedando sin fuelle en su do de pecho frente al Ayuntamiento. El tiempo y la dilación en una respuesta que solvente si precaria situación actual está agotando a una parte indispensable de la Semana Santa. No quieren que las promesas, como los buenos solos de cornetas, se las lleva el viento.

El Consejo de Bandas de Música de Sevilla ha urgido al Ayuntamiento, gobernado por Juan Ignacio Zoido, la cesión del antiguo centro cívico «Plácido Fernández Viagas», ubicado en la barriada de San Jerónimo, como local de ensayo para seis agrupaciones de la ciudad, después de que el Consistorio lleve «un año sin hacer nada» al respecto.

«No pedimos nada que no se nos hubiese prometido», afirma el presidente del Consejo Municipal de Bandas, Julio Vera. La petición de locales para los ensayos de las agrupaciones musicales se remontan al gobierno de Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE). La primera reunión con Zoido se remonta a septiembre de 2011 y desde entonces aguardan respuesta.

El tiempo corre en contra. «El centro cívico que pedimos lo están desvalijando, han arrancado toda la instalación eléctrica, las ventanas o las barandas de las escaleras; a este paso va a costar más arreglarlo que hacer uno nuevo», explica Vera. La solución, a su juicio, se complica.

Mientras, en la calle
«Por mucho que el Ayuntamiento quiera cedernos el centro, tendríamos que echar cuentas y ver quién paga el arreglo», asegura. En total, siete bandas, «Virgen de los Reyes», «Esencia», «Desamparados», «Humildad» y la «Centuria Macarena», tanto su banda juvenil como la de adultos, están pendientes de la resolución que adopte el Consistorio para mudarse de sus actuales lugares de ensayo.

«La situación es insostenible», denuncia el presidente. Las agrupaciones no ensayan en sitios «dignos». Hay quejas de los vecinos que en algunos casos se han recrudecido hasta tal punto de llegar a las agresiones físicas. «De las quejas se ha pasado a los naranjazos o a los plomillazos, una total intolerancia por parte de la vecindad que, en parte, entendemos», confiesa Vera. «Pero no hay otra solución», explica.

En Sevilla, 16 bandas de música buscan una ubicación. «Esperamos que nos llamen pronto, que se avance y no se retroceda, como está sucediendo ahora», critica Vera. Su problema se dilata con el tiempo. «Esta semana dicen que se van a reunir, esperemos que así sea», confiesa. «La esperanza es lo último que se pierde», concluye.