La empresa municipal de limpieza del Ayuntamiento de Sevilla, dentro de las iniciativas que ha puesto en marcha para mejorar la efectividad de los servicios de limpieza pública y de recogida de residuos en la ciudad, ha iniciado la colocación de contenedores adaptados para personas con movilidad reducida en diferentes zonas de la capital. A día de hoy, ya se han colocado seis unidades para la recogida de papel y cartón en los Distritos Norte, Macarena, Nervión y Sur.

Esta primera fase se completará con la colocación de otras 14 unidades para el mismo tipo de residuos, y una vez transcurrido un período de la implantación de este modelo de contenedores, se analizarán los resultados operativos y la demanda, y se realizará un informe para estudiar la posibilidad de incrementar el número de unidades en los viales de la ciudad.

No obstante, en próximas semanas se colocarán otros tantos contenedores para la recogida de residuos urbanos (contenedor de tapa gris), y para los que posteriormente se seguirá el mismo procedimiento de análisis de demanda y valoración, para un posible incremento en el número de unidades a instalar.

El nuevo modelo de contenedor cumple con la normativa exigible y los requisitos para poder ser utilizados adecuadamente por personas con movilidad reducida, todo de acuerdo al Plan de Accesibilidad diseñado por Lipasam, a la futura Ordenanza de Accesibilidad Municipal, que se encuentra en fase de borrador, y al Decreto 293/2009, de 7 de julio, de la Junta de Andalucía por el que se regula las normas para la accesibilidad en las infraestructuras, el urbanismo, la edificación y el transporte en Andalucía.

Esta iniciativa de Lipasam se enmarca dentro de la apuesta del Ayuntamiento de reducir, en la medida de lo posible, las barreras arquitectónicas que existen en la ciudad. Además, se pretenden minimizar los problemas que las personas con movilidad reducida puedan tener a la hora de depositar la basura en los contenedores. Por ello, estos nuevos contenedores de carga lateral presentan importantes novedades con respecto a los habituales. Entre ellas destaca una apertura a menor altura, entre los 90 y 120 centímetros, además de la habitual con la que cuentan el resto de contenedores, con el objetivo de permitir que estas personas puedan acceder cómodamente al depósito de los residuos.

Además, estos contenedores, al igual que todos los que se están comprando en los dos últimos años, cuentan con una identificación en braille de cada una de las fracciones (papel y cartón, envases ligeros, vidrio y residuos sólidos urbanos). Lipasam continúa trabajando en su empeño de conseguir, entre todos, una ciudad más limpia y respetuosa con el medio ambiente.