La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento hispalense ha licitado la contratación de un estudio arquitectónico sobre las «patologías» que sufre el claustro del monasterio de San Jerónimo de Buenavista, construido en el siglo XV, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y de titularidad municipal. El contrato licitado, recogido por Europa Press, cuenta con un presupuesto estimado de 71.390 euros IVA incluido para analizar las «deformaciones, fisuraciones, agrietamientos, corrosiones y humedades» que sufriría el claustro del monumento, así como «establecer los riesgos más inmediatos» y diseñar las actuaciones «más adecuadas».

Fue en noviembre de 2009 cuando la Gerencia de Urbanismo suscribió con la unión temporal de empresas integrada por Construcciones Vera y Alberto Domínguez Blanco, Restauración de Monumentos S.A., un contrato presupuestado con 783.265,09 euros relativo al proyecto modificado de rehabilitación del monasterio de San Jerónimo, destinado a ser convertido en un nuevo centro cívico. No obstante, el 20 de junio de 2012, el consejo de gobierno de la Gerencia de Urbanismo acordó iniciar un expediente de resolución sobre dicho contrato al «constatar» una clara «demora en el cumplimiento de los plazos», dado que la ejecución de las obras debería haber finalizado en febrero de 2010.

Así, y merced al dictamen favorable del Consejo Consultivo de Andalucía, el consejo de gobierno de la Gerencia de Urbanismo acordó en noviembre de 2012 resolver el citado contrato por «incumplimiento» de la adjudicataria. Recientemente, la Gerencia de Urbanismo acordaba emprender el expediente correspondiente a la «contratación de las obras del proyecto de finalización de la rehabilitación del monasterio de San Jerónimo para su uso como centro cívico», siendo finalmente adjudicadas las obras a la unión temporal de empresas (UTE) formada por las compañías Edificaciones Castelló y Construcciones Bañuls, por 391.036 euros sin IVA.

Ahora, la Gerencia de Urbanismo licita la contratación de «un estudio patológico del claustro» del monasterio, lo que incluye, entre otros aspectos, «un análisis del estado de daños o anomalías, efectuando dentro de lo posible una zonificación de los daños, a fin de establecer los riesgos más inmediatos, fijar las zonas más importantes de actuación y las medidas más adecuadas», pues «se pretende plasmar el conjunto de trabajos a efectuar para profundizar en el mejor conocimiento del estado actual de la cimentación y estructura del monasterio».

El estudio, en ese sentido, se centrará especialmente en «los problemas de fisuración de elementos estructurales; fisuraciones en elementos auxiliares; deformaciones excesivas; detalles constructivos incorrectos; defectos de ejecución; concentración de humedades;  corrosiones de los elementos metálicos; disgregación y agrietamientos».