Treinta y cinco siglos después, Brahman, Shivá, Kalí, la esencia de la cultura del Indo y del Hinduismo, es decir, el Yoga, continúa siendo una disciplina física y mental que muchas personas ven como una salida a su rutina diaria, sirviéndoles para conseguir un bienestar físico y mental. En el Distrito Norte, en el centro cívico Entreparques y tras 3.500 años después, los vecinos de sus calles siguen utilizando su mística para alcanzar la relajación.

De 25 a 30 vecinos del Norte, acuden los lunes y miércoles de 10.00 a 11.30 horas al Entreparques, así como los martes y los jueves de 17.30 a 19.00 horas para practicar esta ancestral manera de llegar al estado óptimo de bienestar. Ana Montes y Antonio Alonso son los monitores responsables de dicha tarea, mediante ejercicios de estiramientos, respiración y meditación, para que «se vayan relajados a casa» cuentan ambos monitores, que además hacen incidencia en lo bien que va el taller: «La verdad que la gente viene, cumple y está comprometida. Nosotros estamos muy contentos».

«A mí me viene muy bien, me sirve para desconectar. Es la segunda ocasión que puedo hacer yoga y la verdad es que me ayuda a olvidarme de la rutina aunque sea durante una horita o así», nos cuenta Encarnación, vecina de Pino Montano que acude fielmente al taller. Una cultura, una práctica ancestral que sigue estando a la orden del día.