Triunfar en la meca de la tecnología es el sueño de cualquier ingeniero. Google, Apple, Microsoft son ejemplos de que en los comienzos las buenas ideas compensan la falta de recursos. Una empresa sevillana, fundada por dos jóvenes innovadores, prepara su desembarco en San Francisco. De San Jerónimo a Silicon Valley.

Solucionar problemas de las empresas a partir de ideas innovadoras con un marcado componente tecnológico. Ese es, a grandes rasgos, el leit motiv de Innopro Advanced, una empresa afincada en el edificio CREA, en el sevillano barrio de San Jerónimo. En su sede, de escasos metros cuadrados, se prepara la conquista de un nuevo mundo lleno de oportunidades para profesionales con talento.

Estas instalaciones son más cómodas que el garaje en el que Larry Page y Sergei Brin crearon el millonario algoritmo que está detrás de las búsquedas de Google; o en el que Steve JobsSteve Wozniak hicieron la primera maqueta de un Mac; o en el que Bill Gates y Paul Allen fundaron Microsoft. Pablo Hidalgo y José Castro se conocieron en el instituto y, posteriormente, coincidieron en la Universidad Politécnica de Sevilla. Ambos son sevillanos y respectivamente, el director gerente y el director técnico de Innopro, una compañía fundada en 2008 y en la que trabajan menos de 10 personas.

La clave de su éxito: «Dar soluciones a cualquier empresa apoyándose en Internet», explica Pablo, Ingeniero Industrial de 38 años y vecino de Nervión. Su especialidad: «El Internet de las cosas (Internet of things) o conectar a la Red las cosas que no lo estaban antes de Internet para hacer que funcionen desde un mismo dispositivo móvil», desvela José, Ingeniero Técnico Industrial e Ingeniero en Organización Industrial de 40 años y también residente en Nervión.

Mirando al futuro
En Innopro se conjuga investigación y desarrollo. «Somos los primeros en conocer una tecnología, da igual si son las aplicaciones móviles o Arduino -la próxima revelación tecnológica basada en hardware libre-, cuando un producto se afianza, nosotros ya estamos experimentados en ello», confiesan.

Su nichos de mercado son cambiantes como también lo es la evolución de la tecnología. Agencias de comunicación y de marketing, industria, comercio electrónico y tantas posibilidades como aplicaciones tecnológicas existe. «Para muchas empresas es inviable tener un equipo interno de desarrollo y el componente tecnológico de las empresas ha crecido tanto que es imposible dar abasto a esta nueva realidad», afirma José. La solución: la subcontratación. Y ahí aparecen ellos.

«Innopro no deja de ser una fábrica de productos tecnológicos desarrollando productos ad hoc para cada clientes», afirma Castro. «Los tiempos cambian repentinamente y los clientes necesitan readapartarse con rapidez a los nuevos escenarios, de ahí que quieran ir acompañados de empresas tecnológicas», amplía Hidalgo. «Hay muchas oportunidades en el mercado», explican.

Y, para oportunidades, el sueño americano. El próximo viernes 23 de noviembre vuelan a San Francisco, California. En el horizonte más cercano, 12 días en Silicon Valley en los que reunirse con empresas punteras con las que conseguir más proyección internacional. «Estudiamos el mercado y vimos que teníamos oportunidades», asegura José. «No buscamos capital, buscamos socios y colaboradores», revela Pablo.

«El nivel tecnológico de España es muy alto y por qué no trasladar la producción de Estados Unidos a Europa», cuestiona Hidalgo. En su agenda ya hay concertadas varias citas con empresas interesadas en Innopro y los últimos días en España se aprovechan para trazar estrategias y mejorar las presentaciones ante el público anglosajón.

En unas semanas volverán con ideas y proyectos. Regresarán a sus escasos metros cuadrados. Tal vez con nuevos socios. Seguro que con muchos recuerdos y fotografías de sus paseos por Standford. Son de Sevilla y no tienen complejos. En un «garaje» de San Jerónimo se prepara el asalto al valle del silicio.