Con sevillanas de fondo musical y clientes en cada una de las manos de los trabajadores del establecimiento, Raúl Murillo, propietario de la peluquería Murillo en Pino Montano abre sus puertas para dejar claro que una vocación puede convertirse en un futuro. Un emprendedor del Distrito Norte.

Raúl Murillo, de la generación del año 78, como él mismo se define, lleva «doce años trabajando como peluquero». «Durante los cinco primeros fui un asalariado más, hasta que monté mi propio negocio de peluquería de caballeros que hoy en día es unisex».

De estos ocho años la peluquería ha sufrido mudanzas y ampliaciones, pero según las palabras de Raúl, lo que no cambia es «la excelente clientela» que tiene, que además es fiel. «A pesar de que ha bajado un poco la cantidad, la calidad sigue siendo muy buena en cuanto a clientes. Son gente muy llana y muy del barrio», asegura Murillo.

Raúl MurilloDe vocación peluquero, porque su madre también ejercía, Raúl corta el pelo a personajes ilustres del barrio de Pino Montano. Gente como Javi Varas, portero del Sevilla. Y sus anécdotas bien valen una visita a este emplazamiento situado en frente del parque de bomberos del distrito Norte. Por un módico precio Raúl Murillo hace «todo lo que haga falta para satisfacer al cliente».

Muchas anécdotas vividas en estos años. «Como cuando nos cortaron el agua y tuvimos que enjuagar las mechas y los tintes de la clientas con agua de botella que compramos. Le pusimos hasta un nombre a la nueva técnica: lavado rural con cubos de agua. O cuando un día cerramos a las 11 de la noche porque la luz se iba y venía sin dejarnos tranquilos», recuerda el peluquero.

Raúl Murillo, un apasionado de su barrio, su trabajo y de la guitarra. «Llevo 35 años viviendo aquí, soy de aquí y me encanta porque es un barrio muy sencillo y agradecido. Yo recomendaría que todo el que pudiese se pasara por nuestras calles el Viernes de Dolores porque está muy bonito», argumenta.

Dejando clara su otra pasión por la guitarra y el flamenco, Raúl tiene dos deseos: «Darle al botón de la portada algún año en el alumbrao y que pase esta crisis», desvela.

Un vecino más del distrito Norte que se hizo a sí mismo, que emprendió su carrera en su barrio y que, como dicen muchos de los que pasan por sus manos, «no tiene un pelo de tonto».