«Esto es un acierto». Algarabía de volantes en torno a las paradas de la Línea 3 de Tussam. Los abanicos bailan frenéticos. La Feria empieza en el mismo barrio de Pino Montano, a los pies de la marquesina. No cabe más alfiler que el que sujeta el mantoncillo de las flamencas.

A falta de metro, bueno es un autobús. «Al menos nos libra de coger el coche», advierte Isabel, una vecina de la calle Esparteros. Va con un grupo de amigas a la Feria. Es la primera vez que pisará este año el Real y, también por primera vez, lo hará en autobús. Su destino, la parada más próxima a la Glorieta de los Marineros. De ahí, andando a la portada.

Una joven espera el autobús en la parada del Puente de TrianaLos vecinos del Distrito Norte de Sevilla, de las barriadas de San Jerónimo y Pino Montano tienen desde este año una nueva forma de llegar al Real. La Línea 3 que tan buenos resultados está dando en el día a día se suma a la fiesta de la Feria. Una oportunidad de dejar el coche en casa y abandonar el cuerpo a los placeres que habitan en el albero.

A medida que va completando el recorrido, el autobús se colorea con riqueza cromática. Rojo, amarillo, fucsia, turquesas, blancos… color y lunares en los trajes, en las peinas, en los mantoncillos y en el bamboleo de los abanicos, agitados con frenesí. Madres de familia, hombres con vistosas chaquetas, otras más clásicas, mocitas y jovenzuelos pintureros. La variedad de edades es tan amplia como los propios tonos con los que se pinta el gris del autobús.

Parada en las naves del Barranco, junto al Puente de Isabel II. Las puertas no abren. Hace tiempo que dejaron de hacerlo. El autobús luce en el luminoso el clásico y odiado «Fuera de servicio». En la parada, una joven lo ve pasar. Es el segundo que llega así. «Me voy andando, es un paseo pero tampoco hace tanta calor», argumenta para autoconvencerse.

El jaleo deja el autobús cuando se abren las puertas en la Glorieta de los Marineros. Bajan, extremando el cuidado, las flamencas y empieza la peregrinación a la portada. No es un adiós, es un simple hasta luego. No saben la hora a la que será el reencuentro, pero más tarde que temprano lo habrá. Durante la Feria, la Línea 3 realiza servicios nocturnos desde la misma parada en la que bajan hasta Pino Montano.