Es el «Santo Negro» por la coloración protectora de la pintura. El humilladero de San Onofre, situado en los límites del Distrito Norte, es objeto de peregrinación de muchos sevillanos desde finales del siglo XV. La restauración sufrida hace escasos meses ha devuelto el lustre a este Sagrado Corazón de Jesús que vuelve a estar disponible para el culto de los fieles de San Jerónimo.

Las flores, las estampas y velas ya custodian de nuevo a este Sagrado Corazón de Jesús que sustituyó en los años veinte a un San Onofre, por el que este sagrado lugar recibe popularmente su nombre. El trasiego de vecinos vuelve a acompañar a esta imagen de hierro fundido para atender rezos y peticiones. La normalidad ya se ha apoderado de uno de los templetes más antiguos de la ciudad.

Humilladero de San Onofre sin restaurarLevantado durante el reinado de los Reyes Católicos, dentro del estilo gótico-mudéjar, todavía imperante en la Andalucía occidental de la época, cuentan las leyendas que fue el lugar donde se detuvo el caballo el rey Fernando III de Castilla antes de su entrada a Sevilla, Isbiliya por aquel entonces. Sobre su ubicación, varios historiadores también mantienen que perteneciese al vía crucis del leprosario del lazareto de San Lázaro, tal como se hacía con el de la Cruz del Campo.

Se trata de un edificio a cuatro aguas con arcos góticos apuntados rematados con puntas de diamantes y un baquetón que los recorre enmarcándolo. En el interior, cuatro semicolumnas adosadas con basa y capitel de mocárabes, donde terminan las nervaduras de un arco de crucería que sostienen un «pinjante de muqarnas» a la manera granadina. Se corona con una doble cruz papal, expresamente traída del chapitel de la torre mirador derruida, del monasterio de San Jerónimo de Buenavista.

La devoción de este lugar es innegable para muchos de cuantos lo visitan. Punto de origen y también fin de la vida, muchos vecinos de la zona norte de Sevilla recuerdan cómo los padres presentaban a los recién nacidos al Santo o cómo otros esparcían las cenizas de sus difuntos en el mismo lugar.

Hoy, el templete de San Onofre goza de una renovada imagen gracias a los trabajos de restauración puestos en marcha por el Ayuntamiento de Sevilla y Adif, propietaria del terreno sobre el que se asienta. La rehabilitación ha consistido en afianzar la estructura y reforzar el techo, así como llevar a cabo una importante limpieza, interior y exterior.

El Templete, el Humilladero, el Santo Negro o San Onofre. Muchos son los nombres que recibe este elemento del barrio de San Jerónimo en los límites del Distrito Norte. Muchas formas de llamar a una misma devoción que, en la actualidad, está catalogada como Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico de España.