Un Viernes de Dolores más, el distrito Norte estuvo con su hermandad de vísperas, con la hermandad de Pino Montano. Mucho ambiente en las calles del barrio y en los aledaños de la Iglesia de San Isidro Labrador desde primera hora de la mañana, durante la misa y hasta que se cerraron las puertas en horario de mediodía para dejarlo todo preparado para las seis de la tarde.

Una tarde de cofradía en el distrito Norte, que comenzó sobre las cinco cuando comenzaron las visitas oficiales a la hermandad, donde se resumieron en los momentos previos a la salida, el delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, Gregorio Serrano, el delegado del distrito Norte, Juan García Camacho, además de personalidades del PSOE como Juan Espadas, para vivir unos minutos de confidencias y buenos deseos para la estación de penitencia que se preveía dudosa por la inestabilidad meteorológica, pero que finalmente salió a pedir de boca.

A las seis de la tarde se abrían las puertas para llenar de Nazaret y Amor el barrio de Pino Montano, hasta pasada la una de la madrugada cuando el paso de palio de la hermandad entró de nuevo en su sede bajo los sones del himno nacional.

Mucho público en las calles al paso de los nazarenos de capa blanca con antifaz color morado que acompañaron a sus titulares, así como mucho ambiente en cada uno de los comercios del lugar que hicieron su agosto particular en el día más grande de esta zona de la ciudad en todos los aspectos.