La solidaridad está de ruta por Pino Montano. Varios vecinos y comerciantes de este barrio del Distrito Norte de Sevilla han organizado una caravana para recoger alimentos para los más necesitados. La lluvia ha empañado la primera jornada, el anticipo del «fin de fiesta» de este sábado.

Pino Montano está este viernes «al pie del camión». Una gran camioneta recorre las calles de este barrio obrero para pedir comida para sus vecinos. «Hay gente que antes no necesitaba pedir y que ahora pide sin que nadie lo sepa», explica Manuel Portillo, portavoz de esta agrupación vecinal. «Les da apuro pedir», recalca.

Caravana SolidariaLa idea de organizar una caravana solidaria surgió «así, sin más». «Hay muchas noticias que hablan de crisis, de lo mal que la gente lo está pasando; afortunadamente, nuestros negocios llevan muchos años funcionando bien y nos sentimos con la necesidad de devolver al barrio la gratitud con la que nos ha tratado», detalla Manuel. Dicho y hecho.

La iniciativa fue corriendo de boca en boca. «Uno puso la camioneta; Uniformal, las camisetas; el distrito, la megafonía…», recuerda. Unos carteles y mucha difusión por las redes sociales hicieron el resto. De momento, en las primeras horas de actividad, ya llevan recogidos 1.000 kilos de comida.

Todo lo que saquen entre el viernes y el sábado se repartirá entre Cáritas de las dos parroquias de Pino Montano, la de Nuestro Padre Jesús de Nazaret y la de Isidro Labrador. «Sus almacenes están vacíos y nos hemos propuesto llenarlos», afirma Manuel.

La fórmula es sencilla. Por cada dos kilos de alimentos no perecederos se obsequia al participante con un ticket que podrá canjear por paella y cerveza. La degustación será en la Avenida Cortijo de las Casillas Parque Flores IV Fase, el sábado 6 de abril. El arroz estará esperando a los vecinos solidarios desde las 14:00 hasta agotar existencias. En esta actividad también colabora Cruzcampo, quien ha regalado la cerveza.

Latas de conserva, leche, aceite, arroz, lentejas, garbanzos, pasta… «Nos pidieron productos que no caducasen y leche, mucha leche, para las familias con niños pequeños», detalla Manuel.

La mente de Manuel y sus compinches no descansa. «Siempre andamos dando vueltas a la cabeza para inventar iniciativas, todas enfocadas en el barrio», confiesa. Sus vecinos se lo agradecerán.