Sevilla es desde hace escasos días una Ciudad Amiga de la Infancia. Esta distinción, otorgada por Unicef, pone la guinda a años de trabajos por parte del Ayuntamiento en materia de infancia. El Consistorio ha ejecutado en 2014 más de once millones de euros en programas para atender las necesidades de los menores sevillanos.

De proyectos de ocio y tiempo libre a terapias ecuestres, talleres para jóvenes con discapacidad a charlas de educación afectivo sexual. Las materias impulsadas desde los distritos tienen un presupuesto de más de un millón de euros, destinados en su mayoría a las escuelas de verano, a la organización de actividades culturales y en subvenciones a las asociaciones de padres y ayuda para la compra del material escolar.

El distrito Norte está a la cabeza en cuanto a la inversión en la infancia con 363.873 euros. La cifra contrasta con los 9.000 euros de presupuesto que maneja el distrito Los Remedios.

La delegación de Participación Ciudadana, encargada de coordinar las iniciativas municipales relacionadas con la infancia, ha impulsado actividades de carácter transversal con el objetivo de «construir la Sevilla del mañana desde la mirada de los niños», como ha reiterado en alcalde, Juan Ignacio Zoido, en sus diversas comparecencias. Así, todas las delegaciones municipales han participado en la programación dedicada a la adolescencia. En especial, el área de Familia, Asuntos Sociales y Zonas de Especial Actuación, que ha ejecutado actividades por valor de 3.394.422 euros. «Desde hace tres años hemos trabajado en torno a las políticas dirigidas a la infancia y la adolescencia para conseguir el bienestar de los menores. Sólo en 2014 el Ayuntamiento ha invertido de 11,5 millones de euros, entre los que destacan los 4,5 destinados a distintas obras en colegios de la ciudad, o los 400.000 que se han utilizado para crear infraestructuras para niños con discapacidad», ha explicado Zoido.

En este apartado cabe destacar las actividades acuáticas adaptadas dirigida a menores que requieren una educación especial o los talleres estivales para jóvenes con discapacidad psíquica, motórica o sensorial que repercuten en su capacidad de integración a partir de la formación en habilidades sociales o en materias específicas como la informática.

«El reconocimiento de Unicef nos sirve sobre todo para saber que vamos por el buen camino», ha explicado Zoido. «Todos los delegados de distritos y de las distintas áreas municipales recibieron instrucciones desde el primer día trabajar para desde la mirada de los niños», ha añadido el alcalde. «Hemos conseguido uno de nuestros objetivos. Ya tenemos el reconocimiento de Unicef y somos Ciudad Amiga de la Infancia pero esto no es más que el principio», ha concluido Zoido.