Una antena de telefonía está quitando el sueño a los vecinos del barrio de San Jerónimo. Llevan meses de luchas para que desaparezca de la azotea, desde que se instaló se han ido produciendo hasta siete casos de cáncer, dos de ellos resultando fallecidos, en viviendas de un radio de menos de 50 metros cuadrados. Muchos señalan a la antena como la causante de los males.

Tres comunidades de vecinos junto a Ecologistas en Acción han presentado alegaciones en el Servicio de Licencias y Disciplina Urbanística de la Gerencia de Urbanismo de Sevilla contra la instalación o renovación de una antena de telefonía móvil en la azotea de la calle Navarra, número 21, en el barrio de San Jerónimo. Para presentar las alegaciones cinco enfermos de cáncer se presentaron en la Gerencia de Urbanismo.

«Es muy llamativa la proporción de casos de cáncer», explica alarmado Manuel Fernández, vecino de la calle Navarra. «No vamos a meternos en discusiones técnicas, porque es bastante complicado, y, si los especialistas y estudiosos del tema no se ponen de acuerdo, ¿de qué serviría que también nosotros entráramos en discusiones?», señalan los vecinos en la alegación. «No estoy capacitado pero creemos que la antena está detrás de estos casos, es mucha casualidad», advierte Fernández. «Invitamos al delegado de Urbanismo a que se venga a vivir a nuestro bloque», ironiza Manuel.

Fuertes dolores de cabeza, cefaleas, migrañas, insomnio, mareos o falta de memoria son las principales quejas e indicios de que, según estos vecinos, algo está pasando. «A nosotros nos ofrecieron colocar una antena en nuestro bloque y dijimos que no y ahora estamos padeciendo los efectos secundarios de otra antena», recuerda Manuel. «¿Quién querría comprar un piso en un edificio donde hubiese una antena?», se pregunta.

La antena, que anteriormente pertenecía a Vodafone España, se quiere sustituir por otra, adaptada a las nuevas tecnologías de la comunicación, y propiedad de France Telecom España, Orange.

Inmoralidad y salvajada

«Exigimos que bajo ningún concepto se modifique o reconstruya la antena de telefonía móvil y pedimos la anulación y precintado de la misma por parte de quien corresponda, para que esta antena continúe», demandan los vecinos del entorno de la calles Navarra, Cataluña y Burgos. «Seria una inmoralidad y una salvajada que con la información que damos siguiera funcionando», advierten.

La intranquilidad también ronda las cabezas de los padres de la barriada. A escasos 100 metros de la antena se sitúa la guardería infantil de San Jerónimo. «Es lamentable que se antepongan los intereses económicos a la salud de las personas», critica Manuel.

Ecologistas en Acción solicita «que se modifiquen las actuales ordenanzas y se tengan en cuenta estos principios de precaución como recomienda la OMS. Estas mismas recomendaciones se están aplicando actualmente en distintos municipios de toda España», explican.

En las alegaciones presentadas por Ecologistas en Acción se hace saber que la instalación «no respeta el principio de precaución reconocida por distintos organismos europeos». Cabe destacar que la instalación se encuentra a pocos metros de distintos centros escolares como CEIP Bellavista y García Lorca, Centros de Educación Infantil San Jerónimo y Snoopy, además del centro de la tercera edad de la Iglesia Parroquial de San Jerónimo y de distintos parques infantiles repartidos por el barrio.