El Polígono de San Pablo continuará su reconversión en «un gran museo al aire libre» con  la colocación de cinco esculturas de artistas internacionales en distintos emplazamientos dentro del proyecto «Arte para todos». Se trata del mismo programa que transformó los bloques de viviendas del Barrio A y B del Polígono San Pablo en murales para obras de arte y que convirtió a este barrio en el eje de todas las miradas.

Es un proyecto internacional que cuenta con la participación de la Organización de las Naciones Unidas dentro de los Objetivos del Milenio, cuyo objetivo es intervenir con obras de arte de gran formato en determinadas zonas urbanas para añadirle valor y generar así un itinerario cultural y turístico en barrios que rara vez tienen acceso al arte.

El programa, impulsado por la anterior corporación municipal, se interrumpió con las elecciones municipales y quedó inconcluso. Las esculturas que donaron cinco artistas internacionales que participaron en esta iniciativa se almacenaron en dependencias de Lipasam y allí quedaron «olvidadas» hasta que la actual junta municipal del Distrito San Pablo-Santa Justa se comprometió a darle continuidad al proyecto.

Fueron los propios autores de las esculturas los que, mediante un escrito, reclamaron al delegado del Distrito, Jaime Ruiz, la reposición de sus obras en la ciudad, una demanda que el delegado hizo suya y a la que puso fecha, inciando un calendario de trabajo con la delegación municipal de Urbanismo, quien se encargará de sufragar los gastos de la colocación.

Así, la escultura «Luna de Troya», cuyo autor es Francisco Proaño, se ubicará en el muro exterior de la sede del Distrito, en la calle Jerusalen. Muy cerca se colocará «Almohadas por la paz», donada por Edith Kappeler, que irá en una zona ajardinada que hay delante de la oficina de Correos en la confluencia entre la calle Jerusalén y la Avenida Éfeso, esta última, donde están los murales en los edificios.

«Solidaridad» es el nombre de otra escultura, realizada por Vicky Camacho, que se levantará en la Plaza Niño de Vallecas, justo en frente de la Iglesia Virgen del Pilar. Por último, en la Avenidad de la Soleá esquina con la calle Cristo de Velázquez se colocarán dos esculturas: «Silencio de un recuerdo», de Patricia Ezguerra; y «Vida», de Federico Bacher.

La mayoría de las obras, todas de gran formato, están realizadas con hierro y la ubicación de cada una fue elegida por una comisión creada en el pleno de la junta municipal. La idea es que el próximo 18 de enero estén todas colocadas.