En coche de caballos ha llegado el Cartero Real a la casa hermandad de San José Obrero para recibir las cartas de los niños y niñas de la feligresía y escuchar sus peticiones, con el objetivo de transmitírselas directamente a los Reyes Magos.

El emisario real situó su trono en la parroquia de San José Obrero, tras recorrer previamente las calles del barrio acompañado por la banda de música Salud y Consuelo de San Jerónimo y por un grupo de beduinos que fueron animando el itinerario establecido. La primera parada la realizó el enviado de Oriente en la residencia de ancianos de la carretera de Carmona, gestionada por la Fundación Gerón. Allí, los beduinos y la banda de música entretuvieron a los mayores al son de tambores y trompetas y recogieron también sus cartas.

De vuelta a la parroquia, el cortejo paseó por las calles San Juan Bosco, Jabugo, Pinta, Mamá Margarita, Sebastián Santos, Vicente Alanís, Luis Álvarez Duarte y entrada en el templo de San José Obrero, donde ya había una enorme cola de niños esperando nerviosos para su encuentro con el Cartero Real.

A su entrada, la banda tocó populares sintonías infantiles como la canción del personaje de dibujos animados Bob Esponja y los beduinos bailaron alrededor del emisario real. El salón de actos se llenó de padres acompañando a los pequeños, niños que uno a uno fueron desfilando y entregando sus ilusiones recogidas en una carta. Los padres aprovecharon para inmortalizar tal acontecimiento en una fotografía y los niños pusieron su mejor sonrisa, sabedores de que los Reyes Magos están ya a la vuelta de la esquina.