La asociación de jubilados Gambrinus ha celebrado su tradicional Pregón de Semana Santa, que este año ha cumplido su edición número décimo séptima en la sede de la Fundación Cruzcampo. Ante la imagen del Señor de la Cruz, un joven pregonero, Francisco Javier Franco, ha sido el encargado de recrear la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, en un acto que ha contado con la presencia de numerosos invitados, entre ellos, el delegado del Distrito San Pablo-Santa Justa, Jaime Ruiz, así como con líderes vecinales de asociaciones como Raíces, del Polígono San Pablo, o Al-Quivir, de Rochelambert, entre otras.

El presidente de la asociación Gambrinus, Juan Villaverde, ha sido el encargado de dar la bienvenida a los presentes y ha cedido la palabra al presidente de la Fundación Cruzcampo, Julio Cuesta, quien ha señalado que «el pregón significa una exaltación de nuestras cosas, para conocerlas mejor, vivirlas mejor, respetarlas más y quererlas más» y ha insistido en que «si después del acto no salimos de aquí siendo más conocedores del sentimiento que nos une en común, de la grandeza de esta ciudad y más comprometidos con lo que tenemos que hacer por nuestra ciudad, no habrá servido para nada».

El pregonero de la pasada edición, Juan Manuel Flores Castillo, ha sido el encargado de presentar a quien ha puesto la voz a la exaltación de la Semana Santa en 2013, destacando de Francisco Javier Franco su vocación cofrade, siendo nazareno, costalero y capataz; y su experiencia como pregonero en distintos barrios de Sevilla «pese a no haber cumplido todavía las 30 primaveras».

Una vez en el atril, el pregonero ha comenzado su exaltación hablando de la inminente llegada de la Semana Grande, entonando un «Abre tus puertas Sevilla, a la semana más sevillana, semana de siete días, bordados en oro y plata [...]. Abre tus puertas Sevilla, ¡llegó la Semana Santa!», que han levantado los primeros aplausos.

Acto seguido, Franco ha continuado elogiando a las hermandades de los barrios que procesionan el Viernes de Dolores y el Sábado de Pasión, nombrando a «la Misión en El Claret, en Padre Pío un nazareno, en Bellavista un Misterio, o el barrio de Pino Montano, que con el paso del tiempo, sigue demostrando a Sevilla lo que lleva por dentro».

El pregonero, vecino del Parque Amate y hermano de la cofradía del Cerro del Águila, ha realizado un paseo por la Semana Santa sevillana apoyado principalmente en el verso, recorriendo cada rincón cofrade pero deteniéndose, especialmente, en el Martes Santo. Así, ha resaltado que «llega el día en que mi corazón se acelera, en el que mi alma se entrega en un sevillano barrio», y se ha referido a los dos años que lleva sin salir la Virgen de los Dolores, dedicándole «Que Sevilla no es Sevilla, y se moriría de celos, si le faltas otro Martes, ¡Madre y Dolores del Cerro!».

El pregón ha estado también lleno de guiños a los costaleros: «Mira si será grande en Sevilla, el orgullo del costal, que te lleva la cuadrilla, más extraña y singular», en referencia a la Virgen del Rosario de Montesión; y también ha querido recordar la voz del capataz más añejo en activo de la Semana Santa, Antonio López, «capataz de capataces y maestro de costaleros», ha pronunciado, en un homenaje sentido como el que ha querido hacerle a su Cristo de los Gitanos.

El acto ha terminado con la actuación de cuatro saeteros invitados. Como cierre de ceremonia, la asociación de jubilados Gambrinus ha hecho entrega de un recuerdo a los directivos de la escuela de saetas de la Santa Cena.